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EDITORIAL SC/29/04/2009
PATAS AL HOMBRO.

ALICIA
“hace ciento treinta años, después de visitar el país de las maravillas,
Alicia se metió en un espejo para descubrir el mundo al revés. Si Alicia
renaciera en nuestros días, no necesitaría atravesar ningún espejo: le
bastaría con asomarse a la ventana. Al fin del milenio, el mundo al
revés está a la vista: es el mundo tal cual es, con la izquierda a la
derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies”.
Esto lo escribió Eduardo Galeano en uno de sus polémicos libros
denominado “PATAS ARRIBA” libro al que queremos contribuir con nuestro
modesto aporte con algunos anexos al que hemos denominado con el
inapropiado nombre de “PATAS AL HOMBRO” ya que, entre las patas arriba y
las patas al hombro solo hay una pequeña diferencia de postura. Este
aporte obligatorio que resulta ser una brevísima descripción de lo que
actualmente sucede en el Tíbet sudamericano conocido también como el
país del altiplano, -hoy Bolivia, cuya Constitución Política del Estado
ha sido dotada de 410 artículos donde se mesclan las utopías con las
realidades - aprobada eso sí, entre fraudes, chantajes, gases destinados
a llorar gratis, bloqueos de caminos, cercos parlamentarios, marchas
pagadas con fondos del Estado y petro-dólares, conformada por
tránsfugas, levanta-manos, incluyendo las balas de verdad y las balas de
mentira que se convirtieron en muertos, heridos y contusos.
Este despelote global que se denominó así mismo -según el Art. 1ro, de
la CPE como: “Un Estado Unitario, Social de Derecho Plurinacional
Comunitario, Libre, Independiente, Soberano, Democrático, Intercultural,
Descentralizado y con Autonomías. Sin embargo, creemos que todo este
esfuerzo panfletario que podría haber tenido una descripción mucho más
simple y concisa, resulta imposible, ya que la mentalidad Altoperuana
tiende a hacerlo todo confuso, por que es la confusión precisamente lo
que permite hacerlo exactamente – inviable, tal como resulta ser el país
del altiplano.
LOS INTER-CULTURALES
Entre los centenares de derechos civiles y políticos allí contemplados,
el art. 21.1- declara el derecho a la auto-identificación cultural que
se complementa con el Art. 100.- donde al igual que los racistas
sudafricanos de la época del apartheid, divide a esta sociedad en: a)
Naciones y pueblos indígenas originarios campesinos, b) las comunidades
interculturales y c) afrobolivianas (minoría nacional inexpresiva que
también acaba siendo originaria).
Traducido la castellano, esto significa que a la sociedad boliviana
actual se la divide básicamente en dos grandes grupos étnico-espaciales;
el primero conformado por indígenas y campesinos (incluidos los
afro-bolivianos) a los que se confiere el estatus de “clase dominante”,
y el segundo constituido por las comunidades “interculturales urbanas” a
las que les confiere la categoría de “clase dominada” o subalterna. Esta
especie de neo-marxismo patas al hombro, o este racismo al revés- no
tiene antecedentes en la historia humana, ya que a la clase dominante se
le asigna una identidad y se le confiere derechos, mientras que los
“interculturales urbanos” simplemente se los “ningunea”, aunque bien
sabemos que la economía y la política es, esencialmente, un fenómeno
urbano, exceptuando el experimento del Pol Pot que promovió el
igualitarismo forzoso ruralizando las poblaciones urbanas mediante el
pago forzoso de algunos millones de muertos.
Ante de avanzar sobre otras cuestiones dignas de una película de terror,
hay que aclarar ante los desprevenidos del mundo, de que la población
indígena-originaria- campesina constituye menos del 25% de la población
total del país, mientras que las “comunidades interculturales” -que son
las poblaciones urbanas-mestizas que también poseen identidades propias,
corresponde al 70-75% de esta población. Si los promotores de esta
paranoia delirante “presumen“que la interculturalidad es ausencia de
identidad –están soplando botellas, ya que la identidad, -como su nombre
lo indica- es un rasgo imborrable en todos los seres humanos, derecho
que además esta precisamente garantizado por el Art. 21.1 de la misma
CPE. Esto quiere decir, que la citada Constitución se viola así misma,
ya que al tiempo que confiere derechos más adelante los quita.
EL PAIS INVENTADO
También resulta oportuno aclarar que los resultados del Censo del 2001,
donde aparecen el 61% de indígenas-originarios, fue una burda maniobra
del gobierno central con la complicidad de algunas ONGs. Como CIPCA
(Española) y otras financiadas por los países del norte europeo, -con
énfasis en Holanda y Alemania –cuya finalidad no era otra que la de
hacer creer a la comunidad internacional, de que Bolivia es un país de
“INDIOS”, y por lo tanto, debe hacerse acreedora a algunas ventajas,
entre muchas otras desventajas. Pero veamos.
Existe una descarada intervención foránea, imperialista, cuya primera
finalidad no es otra que la de evadir los compromisos internacionales
establecidos en el Protocolo de Kioto, documento que obligaba a los
países del norte industrializado a disminuir la emisión de dióxido de
carbono -como causante probable del calentamiento global del planeta.
Pero resulta más barato buscar idiotas que pagar costos, este acto de
piratería internacional acabó en los hombros de los países selváticos
–amazónicos, convertidos, por decreto imperial, en sumideros oficiales
de carbono que emiten los contaminadores del planeta.
Para dar cumplimiento a tan dignificante objetivo se hacia necesario
proteger los grupos tribales (Resolución 169 de la OIT) y concederles el
derecho de autodeterminación y la propiedad exclusiva sobre todos los
recursos naturales que contengan tales territorios (Resolución de la
ONU) creando aéreas de reserva biológica –intocables, poniendo como
pretexto la protección de las culturas indígenas y promoviendo desde el
Estado, la creación de las famosas Tierras Comunitarias de Origen (TCO),
luego convertidas en TCI, o Tierras Comunitarias Indígenas, como una
política de preservación ambiental destinada a mitigar el cambio
climático. Esta política de la más piadosa adhesión a los pueblos
indígenas congela grandes territorios en supuesto beneficio de la
humanidad.
Para cumplir con tan gratificante tarea, se hizo necesario disponer de
un ejercito de vanguardia (o quinta columna ideológica): Las
Organizaciones no Gubernamentales o ONGS, las mismas que, dotadas de
infinitos recurso económicos y tecnológicos proporcionados por las
trasnacionales y otros grupos neo-nazis, llegan a convencer a los
supuestos beneficiarios – los indígenas- de que vivirán mejor en el
paraíso terrestre manteniéndose en la periferia salvaje, gozando de los
beneficios de vegetar en la edad de la piedra, en franco detrimento de
su inserción –con su identidad y modos de vida incluidos, en la salvaje
vida de la civilización occidental y cristiana .
Esta política de exclusión involuntaria que inmoviliza gran parte de
territorio americano, tiene sus repercusiones internas ya que algo más
de un tercio del territorio chaco-amazónico se destina para tan benéfico
propósito. Para sustentar este proyecto, donde se impone un racismo al
revés, las ONGs, (más de 330 solo en el Dpto. de Santa Cruz) y que
manejan un fondo de libre disponibilidad que las convierte en el tercer
actor económico después de los órganos estatales locales. Una buena
parte de ellas se ha encargado de elaborar pacientemente la imagen
prefabricada del INDIO EXPLOTADO por más de 500 años, algo que se ajusta
muy bien al descargo de conciencia de algunas ex potencias europeas que
tratan de borrar su terrible pasado colonial: La imagen del “buen
salvaje” inventado por Rousseau, sigue tan vigente, que algunos ingenuos
piensan que aun existe. Pero eso ya no importa.
Esta desproporcionada y arbitraria parcelación de la tierra (áreas
protegidas incluidas) coloca a la sociedad mestiza con las patas al
hombro, ya que le prohíbe el acceso a los recursos naturales necesarios
para su sobrevivencia, como el suelo y el subsuelo y todas materias
primas que estos contienen. Y esto se denomina genocidio.
EL ESTADO PLURINACIONAL
Después de dejar al 75% de la población mestiza al margen de los
derechos humanos fundamentales impresos en todas las cartas
internacionales, la habilidad de esta conspiración internacional (donde
participan grandes consorcios “conservacionistas” como la CNN, la
Fundación Rockefeller, entre muchos otros), los mismos que comprometen
un fondo anual de más de 10 millones de dólares destinados a “salvar el
planeta” (Ver: Ecofascismo de Jorge Orduna). Para lograr tan altruistas
objetivos, se hizo necesario “recuperar la historia” en estricta
concordancia con el discurso “verde” de la izquierda jurásica muy en
boga en algunos países europeos.
Pero no se vaya a pensar que este proceso de “tribalización” es un logro
del actual gobierno (Evo Morales). Este lo inaugura Paz Zamora
(socialdemócrata). Lo sigue con mucho más ahínco el segundo periodo de
Banzer, lo constitucionaliza el neo-liberal de Sánchez de Lozada y lo
acelera Tuto Quiroga (el opositor de la triste figura) y lo culmina el
gobierno de Evo Morales –convertido ya, en este caso, en el “Cacique
Mayor” de la tribalización del Estado boliviano. 36 Naciones lo
acompañan, -algunas con menos de 100 miembros.
Para nadie es desconocido que la presencia española concluye en 1.825
(si no antes) y su territorio de dominio espacial era fundamentalmente
la cordillera de los Andes, donde se hallaban las minas de Plata
ubicadas en el cerro de Potosí, de ahí por que los esclavistas
portugueses se asentaron en la costa del atlántico y se apropian del
espacio amazónico, después del tratado de 1714.
Así, los españoles o sus herederos que fundaron la república de bolívar,
se apropian primeramente de las minas de plata, (hasta 1.900) y luego de
las del estaño (hasta 1.952). A partir de esta fecha que se denominó el
periodo de la “revolución nacional”, la masa indígena se convierte en
milicia armada, se les entrega tierras mediante la Ley de Reforma
Agraria (la explotación indígena de los 500 años, a partir de aquí se
convierte en un mito) Aquí el Estado asume la propiedad de las minas
(capitalismo de Estado) y esta misma masa adquiere el derecho de votar
mediante el voto universal (analfabetos incluidos). Los distintos
regimen militares hacen uso indiscriminado de una masa que era funcional
y orgánica a sus intereses de clase. Por lo tanto, el discurso
indigenista y la discriminación política, económica o social, es solo un
discurso, ya que la mayor parte de la riqueza nacional circula por sus
manos- dígase economía informal, contrabando, transporte pesado, órganos
de represión del Estado, pero fundamentalmente, los excedente que genera
el complejo coca-cocaína.
Suponiendo que la democracia burguesa sea una desgracia, sin embargo, a
partir de fines de 1.982 y a la conclusión del periodo
militar-populista, el país en su conjunto goza, de alguna forma, de una
relativa estabilidad democrática que se rompe con la insurgencia
indígena-popular encabezado fundamentalmente por el sector “cocalero” en
cuyas manos descansa todo el complejo coca-cocaína, cuyos excedentes
económicos también fortalece la criminalidad, satura de droga a los
países vecinos (y aliados políticos del régimen) y convierte a Bolivia
en un delincuente internacional. Si de neo-liberalismo se trata, el
mejor ejemplo lo constituye la economía cocalera, convertida hoy por
hoy, en nueva la aristocracia política, económica y social. Basta
indicar que el conjunto de esta economía subterránea e informal, mueve
más plata que todo el sistema bancario nacional.
El Estado plurinacional seria pues la expresión histórica de un proyecto
político de los postergados – por lo menos eso venden. En realidad, es
la expresión política de múltiples y complejos interese multinacionales,
donde se destaca, por supuesto, la apropiación de nuestros recursos
estratégicos, tomando como pretexto la tesis de los 500 años. Pero esto
es solo un juego de espejos.
Para evidenciar la presencia INDIA en el gobierno, basta asumir una foto
de familia, para comprobar que en todo el gabinete presidido por Morales
no existe UN SOLO INDI0, exceptuando la mestiza Celinda Torrico,
(proveniente del sector cocalero) que oficia de Ministra de Justicia,
sin jamás haber leído un libro de derecho.
EL ENGAÑO INDIGENA
En la distribución de escaños parlamentarios a los “indígenas de tierras
bajas” (así le llaman a los departamentos autonómicos asentados en el
área Camba y que constituyen algo menos del 8% de la población total de
esta región) que, sumados a la masa mayoritaria indígena de la región
andina aimara-quechua y más del 60% de la población (según el censo
oficial) SOLO SE LES HA CONFERIDO 7 (SIETE) ESCAÑOS PARLAMENTARIOS
-sobre un total de 166. Estos datos nos están indicando claramente que
el ESTADO PLURINACIONAL, originario, indígena, campesino, solo existe
por el titulo, ES UN ENGAÑO ya que sus representantes en el Parlamento
Plurinacional apenas llegarían al 5% del total. ¿De que Estado Indígena
estamos hablando?
Pero hay algo más. Si de acuerdo con los datos fraguados del censo del
2001 el 61% era o se declaraba indígena, ¿Por qué no le se asignaron los
curules correspondientes a esta mayoría poblacional? Por una sencilla
razón: por que NO EXISTEN.
En el área Camba el proceso histórico conquista-colonización-república,
siguió una ruta distinta, ya que a partir de los años 50 se instala el
capitalismo privado y en 50 años la economía cruceña creció solamente el
4.000%. Y cuando hablamos de capitalismo estamos indicando las
relaciones de clase correspondiente. Y a pesar de todo lo que se diga en
contra, el IDH de Santa Cruz es similar al de Brasil, Chile, Argentina y
el IDH social superior al de Venezuela, entre otros. Y estos pequeños
detalles enferman al centralismo colonial de Estado, pero ante todo, a
la izquierda jurásica acostumbrada a vivir de la miseria ajena, pero
ante todo a las ONGs. Las mismas que se van quedando paulatinamente sin
clientes – sin discurso
Conclusión obligada: Los indígenas que las ONGs, vendieron al mundo, es
el retrato hablado que les sirve para conseguir adhesiones y engañar
incautos. Si esto fuera diferente, los 3 millones de miserables que
emigraron del país ya estarían de vuelta. Y no están.
EL ENEMIGO PRINCIPAL.
Quien conoce Bolivia, -o mejor, quien conoce su esclerosado aparato
burocrático del Estado y los parásitos que lo habitan desde 1.825, se
darán cuenta de que Bolivia, en la versión oficial, es un país victima
de sus malvados vecinos.
Salvando todas las ventas territoriales y las guerras perdidas, el
enemigo principal siempre fue Chile; y según el temperamento de otros
nacionalistas, -el infaltable imperialismo norteamericano. De todos
aquellos que atribuyeron todas las desgracias y las pestes que sufre
este desgraciado país, solo quedó el segundo, y en lugar de Chile
ingresan en la lista negra de los culpables nada menos que la poderosa
OLIGARQUIA CAMBA (o las cuatro familias como les gusta repetir a algunos
Altoperuanos). Y el régimen indígena comienza a desarrollar una guerra
de baja intensidad culpando a los neoliberales y mestizos Cambas de
origen hispano-guaraní de todas las pestes sociales y económicas que
asolan el altiplano aimara-quechua. Se inicia la guerra étnica.
Después que la Sra. Bachelet –Presidente de Chile y sin autorización de
su Cámara Legislativa, enterraba piedras en un campo de fútbol en
compañía de Evo Morales para sentar la piedra fundamental de una
institución que no existe, como la UNASUR, acto seguido, las huestes
cocaleras del complejo coca-cocaína avanzaban triunfantes sobre Santa
Cruz exhibiendo palos, machetes y fusilería de todo calibre, con la
finalidad de acabar con la resistencia contrarrevolucionaria
atrincherada en una ciudad de más de 1.5 millones de habitantes. Es en
este escenario pre-bélico donde aparecen algunos periodistas europeos
para observar “in situs” como los indígenas cocaleros se devoraban un
millón de oligarcas. Quedaron frustrados.
De haber llegado a la periferia urbana (por orden superior a Evo
Morales, la marcha frenó en seco a unos 50 kilómetros de SC) solo podían
suceder dos cosas: Primero.- la marcha ingresaba a la ciudad pasando a
cuchillo a quien se le ponga al frente cometiendo un acto de genocidio
teniendo como cómplices y culpables a los promotores de la UNASUR, -o
segundo.- se preparaba la resistencia civil donde los supuestos 50 mil
cocaleros serían cocinados en aceite hirviendo. Nada de esto sucedió,
pero el intento queda.
Sin embargo, la prensa de nuestros vecinos nunca se preguntó el origen
de sus propias desgracias- la coca y sus derivados, aquella que mata
implacablemente a la juventud argentina por el uso de crack, o la guerra
civil interna que soporta la sociedad brasileña, cuyas mafias armadas
son financiadas por el narcotráfico que promueven los socialistas del
siglo XXI.
UN NACIONALISMO DE PACOTILLA.
No nos cabe la menor duda que el denominado Consenso de Washington y su
modelito neo-liberal trajo más daño que beneficio, particularmente en
aquellas regiones, -como el Ande Boliviano, donde la gente, la
burocracia, los consultores privados y la burguesía que se alimentaba de
los contratos y compras del Estado, se acostumbro a vivir del Estado y
de las empresas del Estado.
El Gonismo había decidido convertir a Bolivia en una potencia petro-gasifera
y para ello era necesario hacer algunos acomodos, -y lo primero que hace
es reducir YPFB (empresa estatal del petróleo) a su mínima expresión.
Para lograr dicho objetivo, convoca a las empresas multinacionales del
petróleo, divide el territorio petrolero-gasífero ubicado en la faja sub-andina,
en dos partes. Al Norte del Rio Grande, quedan los “Campos viejos” que
pagan el 50% de impuestos (comprenden el norte de SC y el este de
Cochabamba) y al sur del mismo Rio, quedan los campos “nuevos” que solo
pagarían el 18%. (Comprende el sur de SC, y el este de Chuquisaca y
Tarija). No se hace necesario ser un mago para saber que cualquier
empresa capitalista se irá, indefectiblemente, donde paga menos, o sea,
al sur. De aquí surgen los campos de Tarija que contienen apenas el 7%
de las reservas totales del gas.
La ascensión de Morales al poder se apoya en el discurso anti-neoliberal
y en el nacionalismo de la década de los 50- o sea, la famosa
recuperación de los recursos naturales, su manejo por el Estado
boliviano y su supuesta industrialización. Y lo primero que hace es
hacer lo contrario de su antecesor, o sea, “refundar” YPFB, y volver al
capitalismo de Estado – empresa más que rentable, manejada por las
sempiternas burocracias Altoperuanas, de probada honradez a través de
todo el curso de la historia republicana. Se reinstala la república
rentista.
Para lograr sus objetivos, Morales desconoce una Ley de la república
consensuada con las empresas petroleras, donde estas se comprometen a
pagar el 50% por concepto de impuestos o regalías, y sobre esa base y
haciendo uso de su vieja practica maximalista proveniente del
sindicalismo cocalero, les impone un impuesto del 82%, esto era como
decir, adiós.
No contento con esto, en un acto teatral digno de un “Oscar” toma con
las armas en ristre las refinerías del petróleo y las envasadoras de gas
cuya propietaria era nada menos que la PETROBRAS (fueron compradas por
esta), donde después de una heroica resistencia de dos secretarias, un
cuidante y algunos trabajadores, se proclama la victoria militar sobre
el usurpador extranjero.
Pero el problema no fue la “toma” sino la “cara” del hermano Lula
–Presidente del Brasil, quien solo atino a decir que el hermano Evo,
tenia pero no tenia derecho a hacer lo que hizo -sin aviso previo,
mientras esto sucedía, algunos sectores de opinión de este país, exigían
poner las tropas en la frontera.
El Sub-imperio había sido colocado patas al hombro.
En conclusión: El Estado Brasileño ya no confía en su proveedor indígena
y la posibilidad de duplicar las compras se suspende, se reducen los
volúmenes adquiridos por la presencia de otros proveedores más
confiables, no se realiza ninguna inversión por la inseguridad jurídica
(los campos en explotación tienden a agotarse) los nuevos
administradores no conocen del negocio llevando al Ministro del área a
subirse a un camión para convertirse en distribuidor de garrafas de gas,
frente al desabastecimiento total, entre otros.
Pero el problemas de los “otros” también trajo sus novedades. El nuevo y
reluciente capitalismo de Estado trajo una nueva modalidad de robar sin
ser notado –creó los “fideicomiso” que es una plata de libre disposición
puesta en manos de estas empresas sin ningún control estatal. Pero nada
es eterno.
Una bala enviada por la casualidad puso fin a la vida de un
empresario-proveedor en el momento mismo que hacia entrega de una parte
de la coima por la construcción de una separadora de líquidos en la
región este de Santa Cruz. Esta planta costaba unos 85 millones de
dólares (8.5 millones de $ de coima) y de esta forma, el Ministro de
Hidrocarburos (Santos Ramírez y socios) y el Superintendente del área
(Guillermo Aruquipa) acaban durmiendo en colchonetas de paja en una
“cárcel modelo” denominada Panóptico Nacional, ubicada en pleno centro
de la ciudad de La Paz y de ineludible atracción turística, previo pago
de entrada a beneficio del gobernador.
Pero la bala de la desgracia saca a Ramírez del camino político y abre
la senda hacia el poder a García Linera -caso vaya de acompañante de
formula de Evo Morales en la elecciones de diciembre del presente año.
En la misma cárcel, penan sus pecados algunos autonomistas de la media
luna, presos sin juicio previo y a disposición de un monstruo jurídico
(denominado los Súper Fiscales) creado por el régimen para evadir o
atropellar la Ley.
LA GUERRA DEL GAS Y SUS DERIVADOS.

Para sacar al Goni Sánchez del poder, era necesario un pretexto y el
señor Tuto Quiroga se los dio. En su desesperación por vender el gas que
afloraba por todas las esquinas se propuso hacer el negocio del siglo,
pasando la tubería o las plantas de almacenamiento por las playas del
enemigo principal: Chile. Y se desata la tormenta del desierto.
Tiros más, tiros menos, muertos matados o muertos automatados, Sánchez
acaba escapando a los Estados Unidos, dejando en su lugar un personaje
de novela: el periodista Carlos Mesa, el mismo que, para congraciarse
con los revoltosos se revuelca en un charco de barro en las calles de la
ciudad de EL Alto, declara inocentes y libre de toda culpa a los
instigadores y realiza un referéndum donde una de las
preguntas-respuesta era la de no vender ni una molécula de gas a Chile.
El problema es que la lujuria es un pecado, y con el espejismo que
aportaba la existencia de gas abundante y barato, era posible
reconstituir la sociedad rentista y estatalista, devoradora de materias
primas e incapaz de fabricar un alfiler- origen del atraso boliviano.
Este espejismo sumado al nacionalismo étnico bajo la hegemonía aimara,
fue el combustible que sirvió para arrastrar a las masas sedientas de
pan y de progreso, a caer en la trampa del socialismo del siglo XXI.
La furia revolucionaria que barre el país de punta a punta llevándose
por delante a cuanto autonomista encuentra a su paso –incluido los
muertos, presos o exiliados -no es un hecho casual, por que ya no quedan
en pie ni las instituciones democráticas, ni los poderes judiciales
(Tribunal Constitucional incluido), ni un poder legislativo apabullado
por la turba, ni nada; solo quedan en pie los que se aferran con uñas y
dientes al poder, a la podredumbre y la pestilencia que deja una
corrupción que superó con creces los corruptos del pasado y los
cómplices del presente.
Es en este escenario de total disolución política-social, donde
nuevamente resurgen nuestras tesis originales que se fundamentan en el
concepto de autonomía en su más amplia concepción. Dadas las
características múltiples de los pueblos que habitan la actual geografía
boliviana y respetando su cosmovisión, su cultura y direccionamiento
frente al mundo, descartamos la viabilidad de construir Estado sobre la
base de 36 nacionalidades minoritarias, la exclusión de la mayoría
mestiza y los etnonacionalismos. Ratificamos nuestra propuesta de
construir un Estado binacional federal o confederal donde cada una de
estas nacionalidades –incluida la nuestra, pueda construir su propia
identidad y su propio desarrollo, sin la intervención salvaje de un
Estado canalla que no tuvo la capacidad histórica de entender esta
porción de mundo como una totalidad diversa.
No se hace necesario, entonces, buscar una Alicia para describir el
mundo al revés, basta darse una vueltita por las estepas andinas para
verificar que la izquierda esta a la derecha, el ombligo en la espalda y
la cabeza en los pies.
Mensaje a los padres.
Hoy en día, ya la gente no respeta nada, Antes, poníamos en un pedestal
la virtud, el honor, la verdad y la ley…….la corrupción campea la vida
americana de nuestros días. Donde no se obedece otra ley, la corrupción
es la única ley. La corrupción esta minando este país. La virtud, el
honor y la ley se han esfumado de nuestras vidas.
Firmado: Al Capone. (De Patas arriba, de Eduardo Galeano)
SRAG
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