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EDITORIAL SC/23/08/05
CARTA DE AMOR A LOS CANALLAS.
Ríos de tinta han corrido en los últimos años para demostrar el carácter
fascista, troglodita y cavernario de la Nación Camba.
Una prensa especializada dirigida por marginales de una izquierda
reaccionaria encabezada por los troskos-fascistas, se ha encargado de
echar leña al fuego para alimentar la boca de los carroñeros que nos
atacan desde diversas partes del mundo, parapetados detrás de las
pantallas de las computadoras que trasmiten unas paginas Web casi
pornográfica que destilan veneno.
Se incluyen en esta legión de antropófagos que asumen poses de analistas
políticos, inclusive órganos de prensa reputados como “serios” como el
periódico Gramma de Cuba, en su afán de agrandar la figura
contradictoria de un protector del narcotráfico, como es don Evo Morales
y sus muchachos del MAS. (Esta era una sigla comprada a la Falange
Socialista Boliviana -de ultra derecha).
Desde la realización del censo de 1991 y la manipulación vil de sus
resultados, que intentó mostrarnos como “minoría nacional” en nuestro
propio territorio, disminuyendo, Inclusive, nuestra población “real”
para evadir el pago que nos correspondía por la distribución de la renta
interna como efecto de la Ley de Participación Popular -incluyendo el
incremento de inmigrantes andinos hasta porcentajes que los conviertan
en “diques de contención a las tendencias secesionistas de los Cambas”,
entre otras delicadezas.
Los insultos que nos caen de encima como lluvia de verano, provienen del
hecho de que NO le reconocemos capacidad legítima al Estado boliviano
para gobernarnos.
Debemos dejar sentado por hoy y por siempre de que “no somos propiedad
de nadie” ya que suponemos que la esclavitud fue abolida hace más de dos
siglos, y si hoy pertenecemos la republica de Bolivia, es por que nos da
la gana, ya que nadie puede obligarnos a ser lo que no somos. Fuimos
anexados en 1825 por la fuerza de las armas y el fraude electoral. Ya
desde esa época la canalla Altoperuana sabia de matufias y artimañas
para lograr sus nefastos objetivos políticos y económicos y usar los
territorios como una moneda de canje para venderlos al mejor postor ( 2
millones de Libras esterlinas por el Acre al Brasil y 300 mil libras y
un ferrocarril por el Litoral a Chile). Y después derraman torrentes de
lágrimas para justificar su entreguismo barato, su patriotismo de papel
y su falta de capacidad para construir Estado.
Si las encuestas y estadísticas nos muestran como “separatistas, es por
que así nos ven y así quieren que seamos – les decimos que no nos
oponemos. Desde el 9% que nos adjudica el texto oficial denominado
“Auditoria de la democracia –Informe Bolivia 2004” (USAID) -hasta el 69%
que nos dan otros medios de prensa, (el 29% de los que se declaran
secesionistas -son collas, que ironía del destino). Esto es producto de
un centenario proceso de hostigamiento y discriminación étnica y
cultural que se ejecuta en contra de una nacionalidad que es más que
evidente que no pertenece a la cuenca cultural del Kollasuyo, o a los
Incas del Cuzco, pero que tampoco de aprecia de ser blanquecina, aria o
inglesa, conforme afirman los racista de la otra parte.
Nuestros detractores se manejan bajo el discurso paranoico de que las
oligarquías crotas, servias, sirio-libanesas y otros advenedizos, se han
apropiado de la reivindicación autonomista para defender sus intereses
latifundistas, como si todo el territorio cruceño fuera “arable” y sin
reconocer, por lo tanto, de que el 95% de la llanura chaco-amazónica son
tierras de vocación forestal y por lo tanto, de enorme fragilidad
ecológica, sin embargo, la canalla Altoperuana se esmera en minifundizar
nuestras tierras cultivadas (altamente mecanizadas), o en producción
ganadera para promover “asentamientos humanos” con las empobrecidas
poblaciones andinas, las mismas que se han visto obligadas e emigrar
gracias al minifundio que se nos quiere implantar, pero ante todo, por
la incapacidad declarada de estas elites oscurantistas y corruptas de
mirar más allá de su intereses sectarios o de clase, o para promover el
mas “elemental” proyecto productivo en el ande boliviano.
La invasión de tierras productivas de parte de MST, es parte de un plan
siniestro que pretende africanizar santa cruz en beneficio del atraso,
no por algo más de 80% de las tierras andinas (distribuidas por la
Reforma Agraria a partir del 53) se han convertido en desiertos. Sus
beneficiarios los tenemos encima a titulo de rescatar tierras que jamás
les pertenecieron.
Tampoco dicen que las burocracias parasitarias del Estado se comen un
tercio del Producto Interno Bruto (PIB) para producir subdesarrollo y
miseria. Tampoco reconocen que el 45% de los impuestos son recolectados
aquí en su colonia cautiva para beneficiar parásitos. Sin embargo,
algunos intelectuales de la izquierda reaccionaria intentan demostrar
ante el mundo que nuestro precario desarrollo se lo debemos al
narcotráfico, cuando en esta región no existe una sola planta de coca.
Se esmeran hasta el agotamiento para demostrar nuestra calidad de
“extranjeros” utilizando para ello el fácil expediente de citar nombres
de procedencia balcánica o similares para asociarnos al fenómeno
Yugoslavo, pero no dicen que tenemos más de 450 años implantados en la
región y no llegamos ayer para usurpar la tierra a los “bolivianos”,
peor aun de los indígenas. Nosotros no inventamos las carabelas de
Colón, ni fuimos los autores intelectuales del sistema colonial
implantado en esta parte del mundo.
Nosotros nos enorgullecemos de nuestro basto mestizaje histórico y del
proceso de etnogénesis que se deriva de las relaciones interculturales e
interétnicas que devienen del proceso colonizador. A los racistas
andinos y a sus aliados internacionales se le retuercen los intestinos
al sabernos, al margen de las connotaciones de clases típicas de
cualquier sociedad de estructura capitalista (Incluida China
continental) que somos una sociedad relativamente homogénea. Lo confirma
nuestra viabilidad económica y social, a pesar de las distancias que nos
separan de los océanos. Pero eso fue el pasado y nosotros no vivimos del
pasado ni buscamos glorias imperiales para justificar “nuestra”
presencia en “nuestro” mundo. Tal es así, que gracias a ello poseemos
(SI poseemos) un territorio que suma unas 4 veces la extensión del
Uruguay. Y no lo vamos a ceder tal fácilmente como algunos invasores
Altoperuanos piensan.
Al margen de reconocer que el mismo no nos fue “regalado” por nadie y
que existe gracias a nosotros, de lo contrario, aquí se hablaría
Portugués y no existiera indígena alguno, ya que todos hubieran sido
encadenados para trabajar en las plantaciones del Brasil en calidad de
esclavos. Fueron los “racistas cruceños”, los que derrotaron
militarmente a los esclavistas lusitanos, (las bandeiras paulistas) para
proteger los asentamientos misionales y las comunidades indígenas y que
gracias a ellos, hoy existen como minorías relativamente integradas,
donde se les respeta su identidad, su cultura y sus tierras. La
miserable propaganda etnocista que realizan algunas ONGs y sus pandillas
de oportunistas financiadas con plata de los más disímiles
imperialismos, no precisamente con la finalidad de “ayudar” sino para
crear problemas y retornar a un tribalismo en pleno siglo XXI, muy al
gusto de alguna izquierda europea que aun no se ha percatado que el muro
de Berlín ya no existe. ¿Cuántos pozos de agua hicieron los del CIPCA,
CEJIS o TIERRA, entre otros, para paliar la sequía en el Chaco, donde
los niños compartían el agua con los puercos, muy a pesar de los
millones de dólares que se gastan en “asistencia” a los pobres indígenas
de Bolivia?
Pero la furia racista no se para en chicas. Se aprovechan de incidentes
marginales de naturaleza política para mostrar la barbaridad anti-indígena
de los Cambas, pero se olvidan de señalar que una joven agrupación
folklórica nativa quiso confraternizar en el carnaval cochabambino y
demostrar públicamente su “bolivianidad” y fueron virtualmente
masacrados en plena vía pública. Solo para citar un pequeño e
intrascendente incidente, sin remitirnos a la memoria histórica donde
hordas armadas se ensañaron en contra de poblaciones y ciudadanos
inermes. ¿o ya se olvidaron?
La discriminación étnica y cultural se expresa en todos los sentidos.
¿Cuántos Cambas hay en los aparatos burocráticos e ideológicos del
Estado, en la Policía Nacional, en el Servicio Exterior, en las Fuerzas
Armadas, en las empresas “capitalizadas” ?. Respondan racistas…!!!
A pesar de una hemorragia migratoria constituida en su mayor parte por
analfabetos, registramos unos de los Índices de Desarrollo Humano (IDH)
más alto de América Latina, y si la cosa es tan fea como la pintan y
colla que aparece lo linchamos, ¿Por qué no se quedan en sus lugares de
origen y construyen su paraíso terrenal bajo las leyes de Tahuantinsuyo?.
Respondan etnoradicalistas….!!!!
Finalmente, a nosotros no nos interesa que ganen o pierdan los Evos, los
Tutos o los Dorias…nos interesa la distancia y cuanto más mejor. Pero
una cosa les podemos garantizar, que aquí mandamos nosotros y seguiremos
siendo bolivianos hasta que nos de la gana, si nos da la gana.
No nos olvidemos que los Estados se parecen a los amores, son eternos
mientras duran, y si hoy nos jugamos por la Autonomía Regional que
incluye el Estado Libre Asociado, mañana podremos cambiar de opinión.
Un saludo cordial a los canallas.
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