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Tercera revisión
HACIA LA TOMA DEL PODER.
TÁCTICA Y ESTRATEGIA.
NOSOTROS
Es la Ley del cruceño la hospitalidad, escribió Romulo Gómez. Pero
Nosotros, no solamente somos el pueblo acogedor y hospitalario.
Nosotros, somos el pueblo heroico que atravesó la llanura, de Norte a
Sur y de Este a Oeste.
Nosotros, no fuimos ni seremos parte de una Patria inventada.
Por que nuestras pampas y montes fueron fertilizadas con el polvo de las
estrellas.
Por que somos parte del universo. Somos universales.
1.- LA CONSTRUCCIÓN DEL MITO.-
El MITO es una creencia que puede sobrevivir por siglos, ya que se retro
alimenta de nuevos y renovados Mitos: Es casi una religión por ser un
acto de fe que supera cualquier racionalidad, que además no la necesita;
caso contrario, dejaría de ser un Mito.
Según la RAE, el MITO es una narración maravillosa situada fuera del
tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o
heroico. Con frecuencia interpreta el origen del mundo o grande
acontecimientos de la humanidad, Por eso decimos que, para interpretar
la sociedad Camba-cruceña (Camba para algunos y cruceña para otros -o la
combinación de ambos) es necesario primero entender sus Mitos fundadores
de esta nacionalidad y los Mitos que proyecta hacia el futuro.
Santa Cruz o la sociedad Camba en su conjunto es UNA SOCIEDAD DUAL, por
que en ella conviven en una permanente confrontación dialéctica dos
personalidades o identidades nacionales antagónicas, que al mismo tiempo
que se aceptan - se rechazan.
La sociedad fundadora esta convencida que tuvo un pasado heroico y
glorioso y que es dueña de ella misma. No admite amos, e intenta
reconstruir su perdida libertad e independencia. La segunda es más
pragmática y puede o no rechazar los Mitos de la sociedad fundadora – le
da lo mismo, ya que los usa según su conveniencia. Esta se adhiere a los
grupos dominantes representados por la etnia dominante Aymara-quechua,
la misma que a su ves detenta el poder del Estado dominante.
Por lo general, ambas realidades ocultan su verdadero rostro- dejan de
ser ellos mismos para ser “otros” y tienen la habilidad de minimizar sus
contradicciones internas (El cruceñismo oficial encubre las diferencias
de clases, o etnias, etc.) así como también las tendencias
“soberanistas” se encubren bajo el nacionalismo de la Nación dominante,
todo ello con la finalidad de enfrentar (en teoría) en mejores
condiciones físicas a los de “afuera”. Esto sucedió con la gesta
autonómica, la misma que fue capturada por los grupos de poder local
para luego ser negociada y traicionada. Hasta hoy, los liderazgos
locales han sido monopolio de los grupos dominantes, no exactamente para
producir los cambios deseados, sino para congelarlos, o para producir
los cambio indeseados.
Bajo esta lógica, es posible definir esta ambigua realidad
socio-política y ubicar sus actores fundamentales:
2.- LOS CRUCEÑOS: UNA SOCIEDAD
DUAL.
Después de un breve análisis de nuestra propia realidad social, política
o económica, pero ante todo de una experiencia tamizada a la historia
larga, llegamos a la conclusión de que la sociedad Camba-cruceña es una
sociedad dual, esto quiere decir, que en su larga trayectoria de casi
450 años de vida, conviven distintas personalidades nacionales, y estas
serían:
1.- Los “Unionistas” o bolivianos nacidos en Santa Cruz, pero que son
siempre fieles a la nacionalidad boliviana. Se hallan y se sienten
sólidamente “unidos” al destino unitario de la “Patria” Su imagen mental
es la de vivir en un país único, fraternal, multicolorido, dotado de una
profunda identidad y conciencia nacional que se remite a los conceptos
básicos que dieron origen a los estados nacionales a partir de la
revolución francesa y la revolución industrial europea en el siglo XIX.
Conciben la creación de Bolivia como un hecho providencial gestado por
la iniciativa de héroes mitológicos (Bolívar, Sucre, Urqullo, Olañeta y
otros) los cuales, asumiendo que la audiencia de Charcas era una
realidad política “unitaria” convocan arbitrariamente y mediante el
engaño, a las provincias de su entorno para definir su destino político.
Los delegados cruceños (Lemoine y Seoane) desconociendo la proclama
independentista del 14 de febrero de 1.825 y conscientes de las
maniobras y los intereses mineros radicados en Potosí y que defendían a
muerte la logia chuquisaqueña, se limitan a firmar el acta de la
independencia sin ni siquiera haber participado de sus deliberaciones y
menos aun sin haber presentado demanda alguna. Si ya se había proclamado
la Independencia de la Provincia de Santa Cruz de la Sierra y su
adhesión a las Provincias Unidas del Rio de la Plata, nada tenían que
hacer “nuestros” delegados” en el congreso de los tránsfugas para
convalidar con su presencia un hecho totalmente ajeno a la voluntad
popular de los cruceños.
En poco más de 100 años, la flamante “República de Bolívar” había
perdido más de la mitad de su territorio, registraría un promedio de
golpes de Estados o asonadas militares cada dos años y se colocaría en
la cola de los países más atrasados del planeta. Bajo tales condiciones
resulta impertinente afirmar una identidad nacional ficticia de donde
resulta que la propia república (hoy Estado plurinacional), también se
convierte en un Mito
2.- Los “híbridos” o bolivianos de origen nacidos en Santa Cruz, los
mismos que saben dividir pragmaticamente su doble lealtad entre el ser
boliviano y el ser Camba-cruceño. En este grupo se ubican los dirigentes
cívicos, sucursales de partidos políticos, empresarios, intelectuales
con aspiraciones de poder nacional y otros oportunistas que necesitan
del Estado central boliviano a fin de garantizar sus negocios o sus
prerrogativas burocráticas. Juegan a ganador. Y finalmente:
3.- Los “fundadores” o Cambas-cruceños, los mismos que “en lo formal”
reconocen la existencia del Estado boliviano, pero que en su fuero
interno no se sienten bolivianos e inclusive lo rechazan. Este es el
grupo más temido por el poder central andino dominante. Son usualmente
membretados de “separatistas” aunque resulta dudosa una salida
insurgente por esa vía.
La historia de esta dualidad nacional que divide los “unionistas” de los
“fundadores” (Los híbridos no cuentan para fines políticos ni
demográficos, conforme veremos después) tiene sus orígenes, cuando en
1557, el Gobernador del Paraguay D. Domingo Martínez de Irala envía al
adelantado D. Ñuflo de Chavez al mando de 300 españoles y un grupo
numeroso de Indígenas, a “descubrir” la tierra y hacer una población en
el sitio que encontrase más adaptado dando con la nación de los indios
Chiquitanos donde fundó una ciudad con el nombre de SANTA CRUZ DE LA
SIERRA. (Versión de Viedma). Hay que aclarar que las ruinas de esta
ciudad contiene algo más de 30 manzanas que albergaría una población de
más de 2.500 habitantes – sin contar la población indígena; en todo caso
era más poblada que Buenos Aires.
El mismo Viedma argumenta que el Virrey del Perú, Marques de Cañete,
dotado de los correspondientes argumentos legales, (Decretos de 1.588 y
1.590) mando fundar la población de La Barranca, a medio camino entre
Santa Cruz de la Sierra y la provincia de los Charcas. El objetivo
declarado de esta nueva fundación era “contener” a los chiriguanos -por
un lado, y tener “acceso” a la ciudad de Santa Cruz, o sea, promover su
desplazamiento o traslado forzoso. Para justificar este “traslado” se
argumenta que esa población perdida en la selva chiquitana
“permanecieron por algún tiempo, hasta que abuzando los españoles de la
docilidad de los indios, intentaron sujetarlos y oprimirlos, con
quitarle sus hijos para su servicio”, o sea que además de los objetivos
antes declarados, existieron razones “humanitarias” y anti-esclavistas
que exigía un escarmiento ejemplar, como el destierro o el “traslado de
la población cruceña a su nuevo paraíso tropical. De esta labor se
encarga D. Lorenzo Suárez de Figueroa, a la sazón nombrado Gobernador de
la provincia,
El nombre de la nueva ciudad o poblado se denominaría NOBLE CIUDAD DE
SAN LORENZO DE LA FRONTERA fundada por Solís de Olguín a la orillas del
río Piray. Así D. Lorenzo quedaría inmortalizado por este gesto
humanitario y civilizatorio.-por un tiempo.
En 1.782 don Carlos III sustituye los CORREGIMIENTOS POR LAS
INTENDENCIAS con a finalidad de restarle poder a los Virreyes, pasando
la Audiencia de Charcas a depender del Virreinato de La Plata cuya
cabeza era Buenos Aires. A partir de esta fecha, Charcas pasará a
llamarse ALTO PERU. (de ahí viene el nombre de Altoperuanos que disgusta
tanto a los Altoperuanos).
Es en este nuevo y movedizo escenario donde entra a funcionar el
Gobernador-intendente Don Francisco de Viedma, cuya sede se hallaba
radicaba en Cochabamba.
En un libro titulado la PROVINCIA DE SANTA CRUZ de la Sierra, (1.786)
Don Francisco realiza un largo viaje donde describe con lujo de detalles
las distintas comunidades incluidas en su Gobernación donde se incluye
la provincia de Santa Cruz de la Sierra.
Por la descripción allí contenida se sabe a ciencia cierta que Santa
Cruz es parte de la Intendencia de Cochabamba pero mantiene su condición
de provincia. (es una especie de Intendencia-provincia) Esto quiere
decir, que se convierte en una dependencia política de la Intendencia de
Cochabamba bajo el comando del gobernador Viedma, sin embargo, es
curioso que Viedma describe no la gobernación sino la provincia de Santa
Cruz donde incluye a todos los pueblos, partidos o curatos del hoy
departamento de Cochabamba -además de Santa Cruz. Esto quiere decir que
volvió cruceños a los Cochabambinos. En otras palabras; Santa Cruz de la
Sierra mantiene la integridad de su territorio pero depende de un
gobernador que radica en Cochabamba. Así, pasa a ser colonia de la
colonia de la colonia de la colonia, por lo menos en lo formal.
La visita de Don Francisco a Santa Cruz tiene una importancia
transcendental, ya que expresa sin tapujos su aversión a “los
fundadores” o sea, a los nacidos en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra
(la paraguaya-chiquitana), y lo primero que hace es abolirle algunas
concesiones reales, tales como no pagar impuestos o alcabalas, entre
otras ventajas.
Esto serían algunos de los antecedentes históricos. Ahora veamos:
3.- EL PODER DEL MITO
FUNDACIONAL.
Desde la nebulosa de los tiempos, intentar restablecer el “principio” o
la génesis de una sociedad, traspasa cualquier trabajo de investigación
histórica, donde podemos sumar o restar hechos y personajes y sin
embargo la historia no se mueve, sigue la misma.
El pensamiento político moderno, incluye un nuevo poder que se denomina
el poder del pensamiento mítico, el mismo que no obedece a ninguna
racionalidad: No existe cultura humana sin Mitos.
Max Muller y Herbert Spencer parten del supuesto de que el mito es,
antes de nada, una masa de “ideas” de representaciones , de creencias
teóricas y juicios.
En la teoría freudiana el Mito se halla profundamente arraigado en la
naturaleza humana.
La intensión declarada de Chavez era fundar una GOBERNACIÓN
INDEPENDIENTE DEL PARAGUAY (en la versión paraguaya Chavez es
considerado un traidor, ya que los territorios al norte del Chaco lo
presume de su pertenencia) pero al haber sido convertida en ciudad de
“frontera” y trasladada a su actual ubicación por orden de D. Lorenzo
Suárez de Figueroa, deja a los “fundadores” la ingrata tarea de proteger
las espaldas de Potosí, controlar a los chiriguanos y mantener a raya a
los “bandeirantes” portugueses que perforan sistemáticamente las
fronteras imaginarias del reino de España para capturar esclavos
destinados a las plantaciones de azúcar en la costa de Atlántico. Si ni
hubiera sido por esta voluntaria defensa territorial y humana de los
cruceños, los que hoy se proclaman propietarios “indígenas-originarios”,
simplemente no existirían, o estarían convertidos en abono.
Sin embargo, no obstante haber transcurrido más de 300 años desde la
fundación paraguaya hasta llegar a la ciudad de San Lorenzo- ya
convertida en Santa Cruz de la Sierra por el origen mítico de sus
habitantes, ésta siempre intentó llevar su proceso civilizatorio hacia
el Norte amazónico en búsqueda del Paititi o El Dorado, presumiblemente
ubicado en las llanuras de Moxos o las sierras del Matto Grosso (hoy
Brasil).
Si bien es cierto que el mito Ñuflista no se materializa, queda vigente
el Mito independentista, cabalgando con un pie amarrado a la Audiencia
de Charcas y otro en los pantanales del río Paraguay. Esta fue el
génesis del dualismo identitario que caracteriza a la sociedad cruceña
actual.
4.- EL ETERNO AYER
Si el Mito fundacional se ve frustrado por los intereses geopolíticos
andinos, este dualismo se constituye -al decir de Schiller- en parte de
un “eterno ayer”,
Si el mito fundacional indica la creación de una gobernación
INDEPENDIENTE DE LA DEL PARAGUAY, esta independencia se vuelve reciproca
con relación al ALTOPERU del cual también se juzga INDEPENDIENTE.
La traslación de la población “fundadora” de Santa Cruz la Vieja a San
Lorenzo de la Barranca es un acto forzado, ya que muy a pesar de que
esta re-ubicación poblacional es favorecida por mejores tierras,
abundancia de agua, entre otras ventajas; el MITO se mantiene vivo y el
“eterno ayer” quiera-se o no, rebrota con mayor fuerza en la medida en
que la presencia del Estado Altoperuano se torna cada vez más visible,
represivo y vigente.
A titulo de ilustración nos vamos a referir a un informe denominado
“Auditoría de la Democracia: Informe Bolivia 2004”, realizado por la
Vanderbilt University, LAPOP y USAID, en el cual se indica lo siguiente:
Cruceños que quieren separarse de Bolivia= 8.9%
Si Tomamos en cuanta que la población mayor de 18 años representan unas
1.5 millones de personas, estaríamos indicando que mas o menos que unas
150 mil personas adultas se proclamarían independentistas, aunque no lo
digan ni tengan partido o Movimiento que las represente.
Otras encuestas realizadas por otros medios escritos como EL DEBER y EL
Nuevo DIA, estas arrojan resultados más dramáticos, así quienes se
proclaman independentistas oscilaban entre un 42 y un 70%. Esto quiere
decir que el MITO FUNDACIONAL E INDEPENDENTISTA PERMANECE PLENAMENTE
LATENTE.
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