|
|
PRINCIPIOS ARTICULATORIOS DE LA PROPUESTA DE AUTONOMÍA
Comité Pro Intereses de Tarija
ROBERTO RUIZ BASS WERNER
La Asamblea Constituyente puede ser el punto a partir del cual los
bolivianos relancemos al país en el Siglo XXI como una nación moderna y
democrática, o el punto en el que un consenso imposible dé paso a
conflictos crecientes con consecuencias imprevisibles que van, desde la
instalación de una dictadura, hasta una guerra civil, —como la está
convocando el sindicalista Solares—, con la consiguiente fractura del
país.
Esta es la realidad del momento histórico que vivimos, una realidad
compleja, que obliga a los dirigentes políticos y sociales a un máximo de
responsabilidad porque se trata de un momento muy crítico. No estamos
haciendo una Asamblea Constituyente como la hicieron los colombianos o los
venezolanos o los peruanos; estamos realizándola en condiciones muy
precarias de la vida democrática del país.
El Comité Pro Intereses de Tarija, ha asumido el desafío en toda su
magnitud y, en su esfuerzo por sistematizar una propuesta viable, fija su
posición alrededor de cuatro principios básicos:
1) El principio dispositivo o de voluntariedad
2) El principio de la unidad nacional
3) El principio de autonomía propiamente dicho
4) El principio de solidaridad
El principio dispositivo
Al tratarse de un proceso complejo y cargado de riesgos, se debe
establecer primero, y de manera inequívoca, si en verdad los habitantes
del departamento están decididos a ingresar al proceso autonómico. En
España, se establecieron dos procedimientos en función de esta consulta y
se llamó a una de las formas la vía lenta y a la otra la vía rápida.
Consideramos que esto debe establecerse, en nuestro caso, mediante un
referéndum departamental.
Cuando hablamos de un proceso rápido, hablamos de la transferencia de un
paquete mínimo de competencias normativas y legislativas al Gobierno
Departamental Autónomo, al cual le siguen también un conjunto de
competencias que deben transferirse gradualmente. Cuando hablamos de un
proceso lento, hablamos de que no hay un paquete mínimo que se transfiera,
mas bien todas las competencias se van transfiriendo gradualmente en
función a lo que el Departamento decida, en función a lo que el
Departamento sienta que es capaz de asumir.
Entendemos por Gobierno Departamental Autónomo, a una instancia Meso, o
intermedia de gobierno, que articule lo nacional con lo municipal, pero
que además sea capaz de promover estrategias diferenciadas de desarrollo
departamental.
Las competencias que son transferidas gradualmente a los diferentes
departamentos, conforman un escenario de asimetrías marcadas en términos
de desarrollo económico o de consenso institucional para asumirlas
localmente. Hay algunos Departamentos que van a demandar, con mayor
velocidad que otros, las competencias que hoy están concentradas en el
poder central. Creemos que Tarija y Santa Cruz, particularmente, tienen
condiciones para poder entrar por la vía rápida al proceso.
El principio de la unidad
nacional
El principio de la unidad es el que refleja una serie de componentes que
hacen al país en su conjunto. Uno de los más importantes es la unidad del
mercado. No vamos a segmentar el mercado nacional, no vamos a tener que
“exportar” productos de Tarija a Potosí o no vamos a tener que “importar”
en Tarija bienes de Santa Cruz.
La unidad de la defensa del país tiene que ver con la unidad monolítica de
las FFAA como institución tutelar.
Las Relaciones Internacionales, el Banco Central, etc. forman parte
también de este principio.
Otro elemento que tiene que ver con el concepto de unidad es aquel que
llamamos el respeto a la diversidad, no podemos construir unidad
imponiéndole nada a nadie. Carlos Marx decía: “…que ningún pueblo que
oprime a otro pueblo puede ser libre…”. No podemos pretender imponer
criterios de organización política y social a ningún Departamento, ni
podemos imponerlos a las nacionalidades que habitan nuestro territorio y
tienen derechos irrenunciables. La unidad del país debe construirse desde
los Departamentos y desde las nacionalidades. Debemos ser capaces de
estructurar un sistema que muestre la conveniencia de vivir juntos y ser
un solo país, que respetemos los límites territoriales de los
Departamentos y, dentro de los Departamentos, aquello que se ha llamado
autonomía nacional cultural con base territorial de las comunidades
originarias.
Por que es importante autonomía nacional y cultural con base territorial
de las naciones originarias ? Estamos hablando de naciones como la aymara,
quechua, guaraní, etc.. Pueblos de una larga historia, que tienen todo el
derecho de construir su autonomía, administrar justicia en sus propias
lenguas, tener el derecho a administrar la cosa publica en su lengua
materna, el derecho a una educación personalizada, etc.
En éste momento el Estado que tenemos solo reconoce al idioma español como
lengua para el crecimiento social, no existen mecanismos de ascenso social
reconocidos estatalmente sino hablamos el español. Esta es una
discriminación odiosa que no puede continuar, por eso es que tenemos que
contribuir a construir una verdadera institucionalidad democrática en esas
comunidades originarias, incorporándolas como verdaderas fuerzas motoras
del desarrollo nacional, como amigos, como hermanos leales y no como
sectores a los que marginamos y pisoteamos y en los que incubamos
resentimientos que terminan en conflictos permanentes, muertes
innecesarias y en trabas tremendas en el país.
El principio de la
autonomía
El principio de autonomía propiamente dicho trata de un conjunto de
competencias normativas y legislativas que deben ser transferidas al nivel
Departamental. Debemos ser capaces de crear derecho positivo, crear
nuestra propia normativa para temas que no son privativos del poder
central. Cuales son esas competencias que debemos crear? Se tiene una
lista bastante larga a la que se sumarán otras en el proceso. Es preciso
también, sin embargo, crear mecanismos alternativos para poder recorrer el
camino inverso: devolver al Estado central competencias que todavía no
podremos manejar en nuestro incipiente desarrollo institucional. Se trata
de un camino de ida y vuelta que refleja un proceso que viene a recoger la
complejidad de nuestra sociedad y no pretende simplificarla, de manera
absurda, desde una Asamblea Constituyente o desde el poder central. Un
proceso complejo de adquisición y gestión de nuevas competencias que, como
un chico que empieza a caminar, no lo podemos poner a correr de golpe.
Uno de los mas importantes criterios organizativos articulados por el
principio de autonomía es el de subsidiariedad. Para decirlo en términos
sencillos, el gobierno nacional solamente debe hacer lo que no pueda hacer
el gobierno departamental, y el gobierno departamental deberá hacer lo que
no pueda hacer el gobierno municipal; en la medida que la toma de
decisiones puedan ejercerse en el nivel más bajo posible hay que
transferirlas allá.
Que competencias son centrales? Hay muchas competencias que tienen que ver
con la administración de nuestros recursos naturales, que vamos a hacer
con el petróleo, que vamos a hacer con los áridos, con los recursos
forestales que están en nuestro territorio, con los recursos minerales.
Hay cosas en las que vamos a avanzar más rápidamente; la Argentina por
ejemplo es el país más avanzado en la industria petrolera, recientemente
se ha aprobado una ley que se llama de propiedad de los hidrocarburos,
transfiere la propiedad de los yacimientos de hidrocarburos a las
Provincias productoras, pero incluso en ese Estado Federal la explotación
se da en base a acuerdos programáticos con el Estado Nacional; en el
Brasil los hidrocarburos son un bien nacional; en España también son
considerados un bien nacional, no se transfieren a las Comunidades
Autonómicas, Provincias o los estados federados.
No vamos a pretender desde Tarija manejar todos los reservorios de nuestro
país con absoluta autonomía, pero tampoco podemos estar al margen de esa
administración, tenemos que ser capaces de actuar y de tener un peso
importante en la definición de las políticas públicas sobre los
hidrocarburos. El país nos tiene que escuchar, más allá del hecho que
seamos el cuatro por ciento de la población nacional. Como articulamos
todos esos intereses y perspectivas es un desafío para la Asamblea
Constituyente, de una nueva Constitución que tenemos que diseñar en ese
espacio.
Cuando hablamos del principio de autonomía, también hablamos de la
necesidad de legitimar el proceso de toma de decisiones ¿ Como hacemos
esto ? Básicamente a través de la elección directa de nuestras
autoridades, la elección del gobernador y de la asamblea departamental.
Finalmente, un punto que es central en relación a la autonomía, se refiere
a la capacidad de diseñar nuestra propia institucionalidad democrática.
Los Estatutos de la Comunidad Autonómica de Tarija van a ser
necesariamente distintos a los Estatutos de Santa Cruz o de La Paz, en
base a distintos criterios, no solo geográficos sino demográficos y
culturales.
A manera de ejemplo, consideremos lo siguiente: en La Paz, el 65 % de la
población vive en la hoyada y El Alto. La siguiente provincia mas grande
en población tiene apenas el 4% del total del departamento. Esa provincia
no tiene condiciones para negociar con ese monstruo que es la mancha
urbana de la ciudad La Paz y El Alto, por lo tanto, el diseño de esa
Prefectura en respuesta a esa realidad es altamente centralizada.
Lamentablemente, ese diseño, que responde a esa centralidad poblacional,
se ha trasladado a Tarija donde la realidad es otra: apenas el 39% de la
población vive en Cercado, el 29% de la población vive en el Chaco,
tenemos centros poblados importantísimos distribuidos en nuestro
territorio departamental, lo cual es una gran ventaja para nosotros, pero
al mismo tiempo nos obliga a diseñar una Gobernación distinta. Cuando
hablamos de Autonomía Departamental, hablamos también de autonomía
administrativa de las provincias, hablamos, de un diseño institucional que
nos permita una gestión rotativa del desarrollo departamental; de que es
posible de que el gobierno departamental sesione dos años en Bermejo, dos
años en Villamontes, dos años en Yacuiba, incorporando todos los
mecanismos que nos permite hoy la gobernancia electrónica y la tecnología,
esto es absolutamente posible.
La importancia de lograr esto, radica en el hecho de que las decisiones se
toman de acuerdo a la presión de los problemas mas acuciantes, los que
están presionando digamos mas cerca al decisor, tienen mayores
oportunidades de ser atendidos. Al sesionar en Villamontes o Yacuiba
durante dos años, en todo ese periodo se construirá capital social capaz
de hacer la gestión administrativa del departamento con eficiencia, se
desarrollará localmente infraestructura comercial, de servicios, de banca,
caminera, de telecomunicaciones, aeroportuaria, etc. Finalmente, la
provincia podrá mirar al departamento primero y al país después desde
Villamontes, desde Bermejo o Yacuiba y , al cabo de 20 años de ese
ejercicio, tendremos ciudades que han crecido equilibradamente y, lo mas
importante, habrá desaparecido el malestar que hoy permite a muchos
oportunistas hablar del décimo departamento o de la fractura del
Departamento de Tarija. Es claro que esas posturas tienen píe en el
malestar que se ha generado por la reproducción del centralismo que
criticamos de La Paz respecto a Tarija, en la relación de Tarija con
respecto a las provincias. Una verdadera autonomía administrativa y un
verdadero traslado de la capacidad de gestión en este mecanismo que
proponemos a cada una de estas ciudades y otras que se van a incorporar en
el futuro, va a permitir eliminar el malestar generado por el centralismo
y construir un Departamento entre hermanos, fuerte, orgullosos de ser
tarijeños, incorporando todas las riquezas culturales de chaqueños,
chapacos, bermejeños etc, en un Departamento ejemplo de democracia en el
país y para el continente. Es esta la visión que tiene el Comité Pro
Intereses de Tarija.
El principio de la
solidaridad
Finalmente comentamos el principio que llamamos de solidaridad. Se trata
de un principio sin el cual ninguno de los otros es posible de aplicar o
de implementar exitosamente.
Sabemos perfectamente que el país tiene un desarrollo desigual y
combinado, donde coexisten partes de la población que están usando
tecnología del siglo XXI, con otras partes de la población que usan
todavía el arado egipcio. Este proceso no solo se da en el mismo
territorio, sino también entre los propios Departamentos, tenemos un
Potosí muy deprimido con un enorme potencial minero, que recién ahora está
empezando a perfilarse gracias a los altos precios de los minerales en el
mercado internacional, lo cual también vale para Oruro, Pando ,Beni; todos
tenemos un gran potencial, pero no todos tenemos los mismos recursos en
este momento, y mientras eso no ocurra y sigan esas diferencias, los
Departamentos con mayores posibilidades tenemos que mostrar esa verdadera
solidaridad con los Departamentos que tienen menores condiciones.
El movimiento cívico nacional, en este sentido, esta acordando la puesta
en vigencia de un fondo de compensación para las autonomías
departamentales.
En el espacio limitado que disponemos, esperamos haber producido una
precisa aunque apretada síntesis de la propuesta cívica del departamento
de Tarija.
|