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POLICÍA Y SEGURIDAD
CIUDADANA
| 3RA PARTE
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TERCERA PROPUESTA.
Proponemos que el 70% de lo recaudado en las esferas policiales
se invierta en seguridad ciudadana, incluyendo la modernización de
las instalaciones destinadas a servir al ciudadano cruceño, que paga
sus impuestos y exige un trato a la altura de sus aportes, su
cultura y su civilización.
4.- ES UNA INSTITUCIÓN BUROCRÁTICA Y AUTORITARIA.
En las últimas décadas, algunas cosas cambiaron en Bolivia pero
otras quedaron intactas, una de ellas es la policía nacional. Para
ello han contribuido una partidocracia política amante del
inmovilismo, la corrupción y el oportunismo. El caudillismo
inherente a todos los partidos políticos del país, al carácter
patrimonial y prebendal de algunas entidades estatales, como la
policía y, por ultimo, las burocracias estatales permanentes
ubicadas en la "sede del gobierno", que no aceptan cambios
estructurales que afecten sus intereses fundamentales, como una
descentralización democrática, por ejemplo. Y cuando hablamos de
burocracias nos referimos indistintamente a las burocracias tanto
civiles como militares.
La jerarquía de la policía nacional está determinada por el grado
que tiene el funcionario y por el cargo que desempeña (Art. 59 LOP),
y esta jerarquía viene de los grados que se adquieren de por vida,
de manera tal que esta estructura militarizada dispone de Generales
(conquista obtenida durante el régimen de García Mesa), Jefes,
Oficiales, aspirantes a oficiales, suboficiales, clases y policías.
Los primeros ocupan cargos en el aparato burocrático del Estado, y
los últimos son la fuerza de choque con la que cuenta la
"institución del orden" para cumplir su rol represivo frente a la
sociedad.
De esta forma y en el marco social se enfrentan dos ideologías y dos
identidades que tienen interpretaciones distintas de la realidad, ya
que para la mentalidad policial todos los civiles son sospechosos,
son "los otros", ya que ellos (los policías) reevalúan e interpretan
su comportamiento conforme pautas culturales que asume una
institución de características feudales, que desprecia al ciudadano
y cuyo poder conferido por el Estado, es usado, muchas veces, en
contra de éste.
Con el ciudadano común pasa lo mismo pero en sentido contrario, ya
que se depara ante una institución de características esencialmente
represiva, despótica corrupta y hermética. Y en el caso de Santa
Cruz, a las diferencias obvias entre civiles y militares, se le
agrega el componente étnico-cultural, ya que esta fuerza de
ocupación de composición andina, choca con las idiosincrasias
locales, lo que agudiza el divorcio entre la policía y la sociedad.
Bajo tales condiciones resulta una utopía la aplicación de cualquier
programa de seguridad ciudadana con una institución que sobre-valora
el uso de la ley penal como definitorio del quehacer en materia
policial, una institución que lamentablemente no ha sido penetrada
aún por la democracia y que es un factor de inseguridad para la
propia sociedad que la rechaza.
Para entender nuestra propuesta final, se debe desglosar los
conceptos de seguridad interior ( motines, bloqueos de calles o
carreteras, etc.) que puede estar a cargo de una policía militar, de
la seguridad ciudadana, que comprende aspectos objetivos y
subjetivos y que debe ser visualizada como un agente de la política
local, revestido de una competencia general muy amplia (a ser
establecida por ley), pero que tenga arraigo regional y haga trabajo
conjunto con la comunidad. La policía Judicial, por su carácter
técnico penal, debe pasar a depender del Poder Judicial, y la
policía de Tránsito a los Municipios.
CUARTA PROPUESTA.
Proponemos constituir una POLICÍA COMUNITARIA. Esta se
basa en el principio de que el policía es un servidor público
que está al servicio de la sociedad y no al contrario, además,
interpreta que la seguridad ciudadana no es solamente un problema
policial y que su resolución compete a todo el conjunto social.
Reitera el principio de que todo uso de la fuerza legal debe tener
control democrático y es parte de la comunidad.
Esta convocatoria que hacemos nuestra, ha alcanzado características
mundiales y se ha puesto en practica en casi todos los continentes,
inclusive en varios países de América Latina (por ejemplo, Chile).
La policía comunitaria debe estar constituida por nacidos o
residentes antiguos del lugar identificados con su medio.
Frente a una institución policial socialmente cuestionada, marcada
por el racismo, la corrupción, tugurizada, burocrática, patrimonial
y autoritaria, EXIGIMOS una POLICÍA CRUCEÑA COMUNITARIA y conformada
por cruceños y para los cruceños. Rechazamos otras fuerzas de
ocupación.
Proponemos igualmente la conformación del CONSEJO DE SEGURIDAD
CIUDADANA, entidad de carácter civil dedicada a formular
políticas de prevención del delito. Su conformación así como sus
competencias podrán ser establecidas por ley.
A un nivel general, demandamos de las instituciones cruceñas a
abrir un debate público sobre el tema policial y la seguridad
ciudadana y cuyas conclusiones deben ser incorporadas a la ley
de necesidad de reforma constitucional, así como una reforma
profunda a la Ley Orgánica de la Policía, ya que este el camino mas
corto para obtener las reformas que la sociedad urgentemente exige,
en el entendido de que tenemos el derecho de darnos instituciones
que sean el fiel reflejo de nuestros intereses y aspiraciones.
Santa Cruz a 27 días de Enero del 2002.
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