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¡Que se vayan
ellos!
Rocío Pinto Pinto (*)
En este momento crucial, donde los sentimientos de pertenencia a nuestro
modo de ser, nuestro “Ñande Reko” como dicen los guaraníes, está por
encima de egoísmos particulares, porque al ser deseos y demandas de
libertad de muchos, se convierten en “la voz del Pueblo...y la voz del
Pueblo es la voz de Dios”.
Ahora cuando los gritos de independencia se van a escuchar hasta el
Amboró, debemos lanzar urgentemente algunas hipótesis para ser
reflexionadas en sociedad... ¿Cuándo los Cruceños hemos renegado de
nuestra patria Bolivia? ¿ acaso alguna vez hemos propuesto sustituir
nuestra bandera?, ¿quisimos cambiar el nombre de Bolivia por otro que
haga referencia a una nación excluyendo a otras que conforman el Estado?
Y lo que es más grave y maquiavélico aún... ¿acaso algún cruceño, o
algunos de nosotros, decidimos hacer nuestra propia Constitución para
“refundar otra Bolivia”? una Bolivia que no es ésta, la de ahora, en la
que vivimos y a la cuál queremos con pasión, ésta Bolivia que es nuestra
y no la de ellos!!!
Son los del ‘tahuatinsuyo’ los que no se sienten parte de esta patria
nuestra, los que reniegan del mestizaje y la colonización, los primeros
y los únicos que quieren separarse e independizarse, desde el momento en
que pretenden desconocer la cultura emergente del proceso de
colonización, quieren echarse al bolsillo tres siglos de vida colonial y
181 de vida independiente.
Nuestros pueblos han asumido y cultivado la cultura resultante de su
historia; las misiones jesuíticas y su música barroca son partes
fundamentales de nuestro acervo, orgullo e historia.
Santa Cruz no tiene deudas con su historia y mira con esperanza su
futuro, es orgullosa del Chiriguano, de la Madre India, de Ñuflo de
Chávez, de Ignacio Warnes, de Andrés Ibáñez y se cobija y cree
profundamente en su Cristo Redentor.
Nuestros pueblos originarios han luchado y conseguido grandes
extensiones de tierra en la visión integral del territorio, para
convivir con su medio ambiente; ellos no chaquean, ni depredan, ni
parcelan y nunca se han mostrado ajenos, son parte fundamental de
nuestra forma de ser.
Los dirigentes, los cívicos y los políticos están defendiendo nuestra
manera de ser, nuestra manera de crecer, nuestra fe, el modelo de
acumulación, y fundamentalmente nuestra libertad.
¡Que se independicen ellos y no nosotros! Esta Bolivia es la que tenemos
y la que queremos...la nuestra que la vamos a defender y a fortalecer a
través de un proceso que redistribuya el poder y nos otorgue un sistema
político equilibrado de pesos y contrapesos, porque el poder en pocas
manos, genera pobreza y caos social. Que hagan su propio país a imagen y
semejanza de don Evo, está bien, si es lo que quieren. Pero no podrán
nunca imponernos esa visión.
Amamos a la Bolivia que tenemos, al Santa Cruz que con esfuerzo hemos
construido, donde todos los nativos y llegados estamos empeñados en ser
parte de este siglo XXI. Donde todos queremos y podemos ser
competitivos, donde estamos avanzando en la construcción de un modelo
descentralizador de desarrollo económico local que potencie a los
municipios y, por ende, al departamento, y si ellos son fuertes, el
ciudadano también lo será.
Para terminar objetivamente planteamos modificar el discurso y no
dejarnos llevar por lo que nos quieren hacer decir: nosotros nunca hemos
planteado independizarnos ni irnos, que se vayan ellos con su
Constituyente “originaria, plenipotenciaria, soberana y fundacional”.
Nosotros nos quedamos con nuestra Bolivia castiza, la de los cholos, los
cunumis, los chapacos, ... la nuestra!!!
(*) Politóloga. Experta en desarrollo económico local.
CI 3828940 SC
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