|
|
FILEMON ESCOBAR
Carlos
Hugo Molina
No podía perder la posibilidad de seguir conversando con Filemón, antes
de volver de Santiago de Chile. Con la salud repuesta y con llamadas de
los amigos y amigas de todos lados, adivinó mi pensamiento para
conversar sobre el MAS, Evo y el futuro.
Transcribo sus ideas en este resumen, tratando de ser lo más fiel
posible, hasta en los improperios que lo identifican; quien conoce su
voz grave, ágil y terminante, sabrá cómo las dijo.
“No creamos el MAS para hacer lo que está haciendo; la idea era superar
a la izquierda tradicional que siempre nos había llevado al fracaso. Lo
sé por que formé parte de ella y tengo que reconocerlo.
En 1964, con Juan Lechín, golpeamos a Víctor Paz porque no estaba
haciendo lo que la izquierda quería, subió Barrientos y nos hizo mierda;
¿que cosa peor podía pasar que la masacre de San Juan y hasta la muerte
del Ché?
En 1970, con Andrés Solís, alentamos la Asamblea Popular, era el momento
de tomar el poder total, no aceptamos co-gobierno y ayudamos a tumbar a
Torrez. Carajo, siete años de dictadura no pasan así nomás. Y tenemos
que aceptar que la presencia militar en Bolivia, aceleró la derrota de
la Unidad Popular, en Chile y se consolidó con el golpe contra Isabel
Perón, en Argentina. ¿Acaso podemos olvidarnos de los miles de muertos y
desaparecidos?
En 1982 – 85, ayudamos a derrotar a Siles, le dijimos No, a su propuesta
de cogobierno, una vez más. En las elecciones de 1985, Bánzer ganó en
todos los distritos mineros, hasta en el mío, carajo. Vino el 21069 y la
historia ya la sabemos.
Del cierre de las minas nació la necesidad de cambiar el eje político y
ahí me fui al Chapare para construir un nuevo proyecto. Todo lo que
estoy conversando ahora, lo he hecho con los compañeros; obligaba a Evo
a sentarse a escuchar, a apagar su celular y quedarse quieto pues yo le
decía que frente a la falta de ética y de liderazgo de la derecha, él
sería presidente y tenía que formarse.
Con el voto de los
mineros relocalizados ganó Goni el 93, pues los acreedores de FINSA
votaron por él en Cochabamba; y con esos votos aprobó la capitalización
que hizo mierda los bienes del Estado.
Planteé la Complementariedad de Opuestos: no a la confrontación y a la
pelea, no a la confrontación en el lenguaje, no repetir errores de la
izquierda tradicional. El aplastar al enemigo, no es revolucionario en
democracia y teníamos que comprometernos con la democracia.
Teníamos que aprender a vivir con los opuestos, con los diferentes, como
son, sin cambiarlos para que nos respeten, respetándolos, con autoridad
moral y política, como ellos no lo habían hecho con nosotros. En Bolivia
hay dos civilizaciones, 500 años de civilización occidental y 500 años
de resistencia andino amazónica, y no podemos olvidarla ni volver atrás.
Tenemos que reconocer una cultura democrática inter e intracivilizatoria,
que nos permita vivir sin matarnos. Yo no puedo obligar a los que viven
en las ciudades que de repente lo hagan en comunidades, ni pueden
obligar en el campo, al que no quiera, vivir en ciudades. Quiero ir a
Bolivia a planteárselo a (Mario) Cossio, (Germán) Antelo y a (Rubén)
Costas porque a ellos le toca movilizar a Bolivia para reencontrarse con
el occidente. Como lo estamos haciendo con Joaquino, y lo he conversado
con los de Guabirá y UNAGRO. Ellos ya lo han entendido y pueden ayudar.
Ah, pero tienen que dejar sus pendejadas reaccionarias y racistas,
tienen que ser democráticos de verdad, no de pose, sino, estarían
haciendo lo mismo que el MAS. ¿Vos crees que podrán?
Cómo se va a olvidar Evo de Andrés Ibáñez, si Montenegro y Lora ya
habían dicho que era el fundador del socialismo boliviano; cómo se va
olvidar de Zarate Villca, que se alió con Pando para la guerra federal,
¡y eso era federalismo, más que autonomía!
Mirá,
la cosa es muy simple; la sangre tiene glóbulos rojos y glóbulos
blancos; si sólo hay uno de ellos, el cuerpo muere. El cerebro, tiene un
lóbulo derecho y otro izquierdo, y el cuerpo, para vivir necesita de los
dos. Es el Ayllu, con el Aranzaya (Pando, Beni, Cochabamba y La Paz) y
Urinzaya (Santa Cruz, Chuquisaca, Tarija, Potosí y Oruro); es el Tinku,
es encuentro, es equilibrio, abajeños y alteños. Todo es así. (David)
Choquehuanca y (Félix) Pazzi que hablan de estas cosas no creen mucho en
ellas porque están pensando en fierros, no en democracia.
¿Por qué cambió en menos de un año el MAS y Evo? Porque se ha dejado
rodear de la izquierda tradicional, irresponsable, que está preocupada
de la reproducción del instrumento, de la reelección del Evo, antes que
de demostrar resultados. Estos creen que tienen que hacer todo de una
vez y no se dan cuenta que hay para varios años, y que no sirve el
modelo venezolano y el cubano; los bolivianos no somos venezolanos y no
aguantaremos esas huevadas. Eso no se da cuenta Evo, como no se da
cuenta el error que ha cometido al oponerse a las autonomías. ¿Acaso no
propuso la Ley Andrés Ibáñez para aprobarlas si era elegido presidente?
Después del viernes pasado, con las movilizaciones por los 2/3, si estos
cojudos no cambian, estarán demostrando que no entienden Bolivia.
¿Cómo vamos a volver a lo que decía en 1923 Tristan Marof, “tierras al
indio, minas al estado”? Eso, en el siglo XXI, no funciona.
Yo he aprendido la lección que me dio don Juan Lechín: decir la verdad,
de frente, y peor el que se enoje. Este es el momento de recuperar el
procesos; los pendejos que están en el entorno de Evo que no hacen más
que endulzarle los oídos, no han conocido la dureza de la lucha por la
democracia, por eso la están rifando, y no hay que permitirlo. Por eso
quiero volver. No podemos aguantar otra derrota.”
Le pedí que me permitiera transcribirlo y divulgarlo. Me dijo que eso es
lo que el quería. Honro el pedido y mi necesidad de abrir este debate en
su nombre.
Participó de este encuentro, Sonia Montaño Virreyra, en medio de los
nombres que se habían hecho presentes a través de llamadas y correos:
José Mirtembaun, Isabel Arauco, Carlos Mesa, Moira Paz…
Salud y Lucha.
|