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Que le valga
la fiesta, presidente!
Ruber Carvalho
Pensaba
escribir sobre una verdad de Perogrullo que Noam Chomsky, el más
preclaro exponente de la intelectualidad de la izquierda norteamericana
y gurú de la latinoamericana, afirma cuando dice que “los ricos han
hecho lo que han querido”. Por supuesto que han hecho lo que han
querido. Y es que el poder, como Ud. lo vio de opositor y ahora lo
saborea de propietario, siempre hace lo que quiere en todo y con todos,
con los pueblos, con su propia gente, con las ideas, con las realidades
y con los sueños.
Pensaba continuar deshilvanando ese ovillo, cuando el país quedó
estupefacto ante la noticia que las hordas del gobierno habían invadido
el templo de San Francisco de La Paz, para expulsar por la fuerza a
quienes llevaban a cabo una huelga de hambre, reclamando simple y
sencillamente el cumplimiento de la ley de convocatoria de la
Constituyente y que se respeten los 2/3 para la redacción de la nueva
Constitución.
Qué se está inaugurando en el país, presidente?
Estrenando el papel de monarca sindical, de nuevo rico, ha comenzado
haciendo lo que criticaba a los gobiernos oligarcas y dictatoriales.
Queda notificado el país entero que se da por inaugurando el tiempo de
la intolerancia, la prepotencia y la soberbia. “Tenemos el gobierno pero
no el poder” repite con rabia cada que puede, reclamando a sus bases la
incapacidad de llenar los cántaros con el bálsamo hegemónico del
absolutismo. Porque sólo con el poder absoluto Ud. podrá hacer lo que
quiera. Y que es lo que quiere, presidente?
Un día antes había acudido presuroso ante el Cardenal para que le ayude
a parar el torbellino social de huelgas y paros para no deslucir su
cumbre presidencial; sólo un día duró su tregua con la iglesia porque al
día siguiente le mandó sus montoneras a San Francisco, por lo menos así
lo dejó entrever su pintoresca ministra cuando anunció que retiró el
resguardo policial porque no tenía porqué proteger a los huelguistas.
Esa había sido la concepción sui-géneris de su revolución comunitaria,
cultural y “pacífica”, presidente? Ese es el invento entre antropológico
y esotérico de las Ongés de crear un “socialismo” de claques sindicales
que definen al populismo más retrógrado de nuestra accidentada historia?
Ese populismo se devoró a la izquierda, la despojó de ideología y se
convirtió en el modo de vida de la “nueva clase” que ahora campea en su
gobierno, escenificado en el cuidadoso y estudiado desaliño, el puño
izquierdo en alto, la barba y la melena, una chompa o chamarra y una
polera con la esfinge del Ché. El cambio de la ropa a falta del cambio
de ideología, de imaginación o de sentido común. La claque es sólo eso:
montonera, aplaudidores, chupamedias, matones a sueldo, mercenarios.
Qué clase de socialismo comunitario, pacífico y cultural puede ser,
presidente, ese que debutó en el templo de San Francisco queriendo
linchar a un escritor nacional que simplemente defiende la libertad de
vivir en democracia? Ni siquiera es su opositor político, como lo
declaró él mismo. Era una clara advertencia a los huelguistas oligarcas
del Oriente y Tarija? En Cuba acaban de dejar en libertad provisional a
un disidente de 65 años condenado a 25 años de presidio, por el “grave”
delito de haber administrado una pequeña librería donde había libros
prohibidos por el régimen. Cualquier parecido con la santa inquisición,
siglos atrás, no es mera coincidencia. El retorno al ayllu
post-diluviano que pregona su partido, tampoco. Así será su revolución
cultural, democrática y pacífica?
Está visto que Ud. no busca una nueva Constitución, sino a la imposición
de un silabario que defina al país sindical, totalitario, aymara,
clasista, y desideologizado que simplemente glorifique su poder, pero su
ultranacionalismo no calza con la izquierda y su racismo fundamentalista
tampoco con el sentido común.
Pudo darse el lujo de ser el mejor presidente. Pudo tener la humildad de
ser justo, de ser ético; pero pudo más el complejo racista (que es en
realidad complejo de inferioridad), el resentimiento social, y se hizo
totalitario, hegemónico, intolerante, prepotente, muestra clara que no
es dios, sino un simple humano de Orinoca. Quizá sin querer- cada vez
más en duda- va camino al déspota de las antiguas satrapías del oriente
medio o de los caciques del incario, que esos sí cortaban manos,
cabezas, y sacaban ojos, no por lo de la lectura o la escritura (no
conocieron alfabeto), sino por los amasuas, quellas y llullas (con
seguridad que no descuartizaban porque no tenían caballos). El acto
artero y cobarde de San Francisco nos muestra a las claras el rumbo que
está tomando su gobierno. Su prurito de concentrar el poder en el centro
mismo de su presencia, lo lleva a un afrentoso y a la vez ridículo culto
a la personalidad que lo va retratando de cuerpo entero en sus pancartas
hitlerianas a lo largo y ancho del país. A qué revolucionario auténtico
se le hubiese ocurrido hacer de su casa un “monumento nacional”?
Como ni a Marx, Engels, Lenin o al Ché se les hubiese pasado por la
cabeza convertir un hecho tan personal como un cumpleaños, en un festejo
de Estado! En lo que terminó la revolución de nuestros sueños juveniles!
Su ministro Tchoqkewanka, animador esotérico del “vivir bien”, visión
indigenista de los Paulo Coelho y Cuauthémoc Sánchez, no nos explica
como no envidiarlo en su “vivir mejor” viéndolo viajar jueves y domingo
a cuanta reunioncita lo invitan (cumpleaños incluidos) a pedir ayuda al
imperialismo (Desde cuando Holanda es monarquía socialista?) viajando en
primera clase y alojado en hoteles de 5 estrellas, mientras aquí tenemos
que observar una supuesta austeridad que sólo existe para abajo. Y es
que en lo que va de su período, muy corto, Ud. es el presidente que más
gasta, que más viaja, que más figura, muchísimo más que cualquier otro
presidente de la oligarquía, mientras su gobierno, en un año no ha
podido mostrar un solo empleo, una sola vivienda, a no ser decretos
cuyos resultados “veremos” como diría el ciego.
Hemos ido demasiado lejos en materia de provocaciones, presidente. Es la
hora, de parar la borrachera de palabras, los insultos, la
confrontación, al mejor estilo chavista. A los pueblos insultados,
puestos contra la pared, no les quedará otra alternativa que la que Ud.
les ha puesto: La separación o la guerra civil. Con cuál se queda,
presidente? O es una estrategia (una de sus tantas!) para que la
dirigencia de los pueblos orientales y Tarija se declaren independientes
y Ud., aduciendo el delito de traición a la patria, termine con una
hoguera nacional la protesta?
Pero, presidente, Ud. ha pensado, traición a cuál patria? A la aymara? A
la de sus “movimientos sociales y cocaleros? Esa será la patria de su
partido pero no lo es para el resto de los bolivianos. Y cuál sería el
jurado que califique de traidores a la patria de su gobierno a los miles
de bolivianos cansados de esa “patria” de mentira, manipulada por los
acullicadores del odio, y el resentimiento? “Oh sentina de escombros, /
feroz cueva de náufragos!” Cuidado, presidente, que esa estrategia le
juegue una mala pasada y todo termine en un Huanuni monumental, del que
Ud. sería el único culpable.
Y es que nunca se va a acabar el cuento de las oligarquías y los
terratenientes? Será que Bolívar y Sucre y los otros “libertadores”
fueron parte de esa oligarquía? Y si lo eran de qué nos libertaron?
Acaba Ud. de propiciar en Cuba una alianza de Latinoamérica con el
Oriente Medio para luchar contra el imperialismo norteamericano. Qué tal
si comienza primero con una alianza entre las regiones del país?
La gente de occidente que vive acá, que llegó para ser parte de
nosotros, son también nuestra familia. Pero Ud. y sus cipayos, que
piensan contra nosotros y no se parecen en nada a nosotros; que nos
piensan en negativo, obviamente no son nada de nosotros, Ud. lo trasunta
en los hechos y en las palabras. No somos los mismos, porque Ud.,
presidente, terminó con el “nosotros” fundamentalmente plural que
debimos haber sido, y lo convirtió en singular para ponerlo frente al
“otro”.
De ese modo, nunca , ni en mil años construiremos un país; seguiremos en
un Estado confrontacional, todos llenos de iras y complejos y ahondando
estupideces regionalistas, perdiendo el tiempo sin poder ingresar a la
universalidad del hombre, única razón y pasaporte para hacernos
racionalmente libres.
Es la hora de hablar claro y en castellano, su única lengua, porque a
pesar de autoproclamarse originario no sabe ni aymara ni quechua, ni
conoce otra. Del mismo modo que un día Ud. dijo estar cabreado en su
cargo, imagínense al resto de los bolivianos con casi un año de joda sin
motivo. Ya le vamos perdiendo el miedo a las palabras: Si vamos a hablar
de separatismo, Ud. es el primer separatista al tratar por todos los
medios de dividirnos, cultural, social y políticamente; si vamos a
hablar de regionalistas, lo mismo.
Lo que Ud debió hacer y no lo hizo, en calidad de presidente de “todos”
los bolivianos, fue sentarnos alrededor de una constituyente democrática
(con dos tercios, única fórmula de equilibrar el diálogo entre mayorías
circunstanciales con minorías, también circunstanciales, y no es como
falsea su vicepresidente- el que se disfraza de militar antes de
carnavales- que nos habla de que “el fundamentalismo de los 2/3 nos
llevaría a debatir hasta el 2009”. Tener 25.000 libros para llegar a
tanta vaciedad!! - para construir un nuevo país justo y solidario. Pero
no quiso. No reclamaba cuando era diputado cocalero el respeto a las
minorías? Es minoría el 50%?
Queremos, presidente, un país donde la libertad se convierta en el
principal atributo del ser humano; libertad de pensar, de expresarse, de
soñar, de disentir, de alegrarse o de contemplar el techo. De hacer las
huelgas que Ud. hizo, los bloqueos y paros que Ud. protagonizó cuando
fue dirigente sindical y diputado, pero no hizo paro, ni huelgas, ni
bloqueos contra la capitalización o para que los contratos con las
petroleras se hayan discutido en el parlamento.
Queremos un país plural, de hombres y mujeres, con absoluta libertad de
expresar sus gustos, pasiones y libertades. Si alguien quiere ser nazi,
sionista, musulmán, comunista, trotskista, fascista, fundamentalista,
racista, indigenista, anti indigenista, hippie, originario, orientista o
bloominista, cuál es el problema? Lo que NO queremos con absoluta
certeza, es un país con partido único, recetas únicas, con sindicatos
únicos. Y es que hasta la bellaquería y la estupidez merecen ser
democráticas. Y a la estupidez sólo se la combate con la inteligencia,
con la tolerancia y con la humildad del sabio. Ningún imperio ha durado
más de la cuenta y en los tiempos actuales, duran lo que un bostezo de
la eternidad.
Ud. presidente, ha trazado una honda línea divisoria, brutal e
irreparable en la cultura boliviana. Ese ha sido su peor delito... o
quien sabe su único acierto.
Se nos vienen las fiestas de navidad y año nuevo, presidente. Miles de
compatriotas se fueron y se siguen yendo del país a buscar mejores días
que no pudieron encontrar en el nuestro. El problema no nace con Ud., es
cierto, pero es indudable que la inseguridad que Ud. nos pinta a futuro
acelera la fuga y entonces usted se anota en la fila de los culpables Y
allá se van ellos, camino a la incertidumbre, igual que la que pasamos
todos aquí, pero ellos con la esperanza de conocer nuevos horizontes que
aquí ya se agotaron. Los que nos quedamos no tenemos alternativa, ya sea
por la edad o por los medios. Aquí nos quedamos a cerrar la puerta y
apagar la luz cuando todo se haya consumado, como si fuera una sentencia
enfermiza y patética. Y pensar que por este país pasamos persecuciones,
exilios, privaciones y falta de empleos porque no fuimos parte de las
dictaduras donde no pocos de sus actuales empleados sí lo fueron. Cosas
de la vida!
No voy a desearle presidente, ni a Ud. ni a la oposición oficial, una
“feliz navidad ni un venturoso año nuevo” (ni falta que les hace), como
tradicionalmente se acostumbra decir en estas fechas. Sólo espero que Ud.
y ellos pasen como lo vamos a pasar la gran mayoría del pueblo
boliviano, como lo van a pasar los huérfanos y las viudas de los mineros
de Huanuni, como los que se fueron a cobijarse bajo otros cielos,
mientras Ud. continuará viajando en primera clase, y seguirá la
propaganda y las pancartas llenando el país con su rostro ya que no lo
puede hacer con comida, y las marchas y las compras de parlamentarios y
constituyentes.
Cuando brinde dentro de las cuatro paredes de su palacio, presidente,
esa casa sin estilo, fría, inhospitalaria y tenebrosa, escenario de no
pocas tragedias políticas, piense que fue construida por la curtida y
ladina oligarquía como símbolo de su poder; ellas, como la iglesia,
supieron siempre que desde el llano no se puede gobernar a la plebe ni a
los fieles, por eso inventaron los balcones para mirar desde lo alto a
la chusma que los llevará siempre en hombros (sin palacio no hay poder).
El palacio lo inventaron los ricos para que sus lacayos pisen el palito
(el suyo no lo construyeron los oligarcas cruceños, por si acaso). Y
además, es prestado. Qué perversidad!
Y es que siguiendo el hilo dialéctico de las cosas y de la gente, los
pobres quieren ser ricos, la clase media quiere ser rica y los ricos
quieren ser más ricos. Quién carajo, entonces, quiere ser pobre,
presidente? Hasta su ministro Tchoqkewanka vendía -dice- chompas para
vivir mejor. Lo ha pensado Ud. presidente? Si matamos a nuestros
oligarcas, quién comprará las chompas de su ministro?
Los que - a no dudarlo- pasarán bien estas fiestas, son la petroleras
que firmarán sus nuevos contratos sin la amenaza de “la nacionalización”
que se quedó “bloqueada” en el camino de su “revolución” a la cocalera.
Pensar que Ud. pudo construir el “nosotros” pero rompió los puentes y se
fue con ellos.
En Venezuela, su amigo Chávez, no la pasará tan bien como esperaba. No
consiguió los 10.000.000 de votos que predecía en sus arengas militares
de su campaña electoral. Le fallaron los cálculos como a Ud. con su
votación del 70% en la Constituyente. Y es que una cosa son los números
aritméticos y otra los números políticos, por si no se lo han advertido
sus asesores.
De 16.000.000 de votantes empadronados, votaron sólo 11.000.000. Chávez
sacó algo más casi 7 y el opositor poco más de 4. No votaron 5.000.000.
Claro que eso no significa que sean opositores, pero partidarios
tampoco. O no? En pocas palabras, Chávez seguirá gobernando un país
profundamente dividido, como lo viene haciendo desde hace 7 años.
En verdad, pensaba escribir sobre Chomsky y sus elucubraciones
ideológicas que tanto gustan a sus “ólogos” (para lo que le importa a
Chomsky y a mí tampoco!), pero el inicio de la barbarie- el retorno a la
caverna- con el ataque cobarde a los huelguistas de San Francisco, me
hicieron cambiar de argumento, tinta y letra.
Nota íntima.- Dedico esta carta a esa gente valerosa que cada día se
suma a los piquetes de huelga en todo el país reclamando el cumplimiento
constitucional de los 2/3. A las mujeres ejemplares de nuestra tierra,
semilla y fruto de nuestra identidad de pueblo libre, razón de ser de
nuestros sueños y nuestras metas; a mis amigos, a todos, a los que
todavía no he tenido el gusto de estrecharles la mano pero se que me
leen y me apoyan, les deseo unas felices fiestas de fin de año, con la
esperanza que nuestro país encontrará su camino sin perderse en este
gran mercado de ropas, honras y conciencias que no podrá comprar las
nuestras. Que tengan la certeza que sólo los que no se venden ni se
ofrecen a las ventanillas mercenarias, seguiremos teniendo el privilegio
de pronunciar sin manchar una sola letra los nombres sagrados de
nuestros padres y la alegría de retratarnos cada mañana, a plena luz, en
los rostros queridos de los nuestros.
Ese enorme privilegio, lo digo entre humilde y vanidoso, es el pago
incalculable que recibimos por traducir, insobornables, en nuestras
palabras, las palabras de la gente.
Y es que es como dice Ernesto Sábato, en “Antes del fin”:
“El escritor debe ser testigo insobornable de su tiempo, con coraje para
decir la verdad... Es arduo el camino que le espera: los poderosos lo
calificarán de comunista por reclamar justicia para los desvalidos y los
hambrientos; los comunistas lo tildarán de reaccionario por exigir
libertad y respeto por la persona. En esta tremenda dualidad vivirá
desgarrado y lastimado, pero deberá sostenerse con uñas y dientes”.
En eso estamos, en eso vivimos, por eso luchamos...hasta el fin.
Felices fiestas!
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