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"EL NEOPOPULISMO ESTÁ SÓLO EN LA CANCHA
Y CREO QUE ESE ES EL PROBLEMA”
Enrique Alberto Ghersi
El abogado, periodista e investigador social, Enrique Ghersi, en forma
clara y concisa expresó que en América Latina el neopopulismo
ingresó basado en un discurso étnico racial,
cuyas verdaderas raíces se encuentran en Europa.
Advierte que esta visión, que pretende ser
originaria, tiene como objetivo destruir el Estado tal como lo conocemos.
Para enfrentar esta situación señala que es
preciso atacar al neopopulismo en el escenario
del debate ideológico, una tarea que les toca
cumplir a aquellos que defienden la democracia y el Estado de
Derecho.
Apasionado y reflexivo, son dos aspectos que
se mezclaron en las respuestas de Enrique Ghersi
al ser entrevistado por Empresa & Desarrollo. Definiendo
claramente que una parte de la izquierda se ha mimetizado en un
neopopulismo, apuntó que América Latina se caracteriza por un
movimiento pendular que ahora se encuentra en el
lado izquierdo de la balanza.
¿Cómo ve el repunte de los
gobiernos de tendencia izquierdista en América
Latina?
Desde Venezuela y Ecuador, pasando a Bolivia
y Argentina, Sudamérica entera se encuentra en
este proceso. Lula, que es un sindicalista, izquierdista
reconvertido, es una de las figuras más notables de América Latina
a la cual se viene a sumar el triunfo el PSOE en
España. Esto marca, en Iberoamérica en su
conjunto, un movimiento pendular. El caso de Sudamérica es especialmente
notable, porque en el discurso político de Hugo Chávez (Venezuela)
y Evo Morales (Bolivia), pasando por Lucio
Gutiérrez en el Ecuador y Ollanta Humala en el
Perú, por primera vez desde que existe la independencia, se cuestiona no
sólo el mercado y la propiedad privada, sino la existencia misma
del Estado criollo. Caracteriza la emergencia de
este neopopulismo, discutir la legitimidad
política del Estado tal como aparece en Sudamérica después de la
independencia. Si analizamos los procesos de Latinoamérica, vemos
que la base, el antecedente de las Repúblicas,
se apoya en una Real Audiencia independizada del
Estado español. Este neopopulismo emergente disputa ese
origen y pretende plantear que Sudamérica debe modificar su mapa
político en base a Repúblicas con origen étnico,
en mi concepto, importando de España y Europa,
en particular de la noción jesuítica de la república Vasca y Catalana.
Los Vascos y Catalanes en España aspiran a Estados independientes con
base étnica. Esa idea, que es profundamente europea, es
curiosamente importada por los neopopulistas de
Chávez, Morales, pasando por Gutiérrez y Humala
y con menor intensidad en el Brasil.
A mí me llama poderosamente la atención este hecho y creo que no ha
merecido un análisis prudente y desapasionado. Creo que forma parte
de una visión etnocéntrica, profundamente
occidental europeista, a diferencia de lo que se
nos quiere presentar el concepto. Veo ahí una tremenda diferencia, y por
eso es el discurso nihilista de los neopopulistas, muy diferente a
la vieja izquierda latinoamericana que en el
estilo stalinista que los inspiró, eran
defensores del Estado y utilizaban los mecanismos del Estado. Hoy día esta
izquierda neopopulista pretende disolver el Estado y crear otros
Estados con base étnica. El discurso marxista ha
sido reemplazado por el debate indigenista. Yo
encuentro que el neopopulismo tiene una estratagema bastante
peligrosa que cuestiona de raíz el Estado Nación. La amenaza existe
y que hay que denunciarla, y los defensores del
Estado de Derecho, la libertad, de la economía
de mercado tenemos que ser conscientes que existe un nuevo
enemigo.
Este movimiento neopopulista nos quiere llevar por las aguas de la
intolerancia racial, de una falsa definición
étnica que no existe porque en Sudamérica todos
somos mestizos, y esa evidencia hace imposible el discurso étnico, este es
una falacia. El Señor Morales finalmente se
apellida "Morales".
¿Qué bases tiene este neopopulismo?
No conozco la base en Bolivia, pero le puedo hablar sobre el Perú. El caso
peruano es sui generis, porque mientras Sendero Luminoso existió en
el Perú, no había este tipo de movimientos,
porque Sendero, con su visión Maoista radical,
los mataba.
Ahora ha surgido como una reacción a la caída del fujimorismo frente a lo
que fue un conjunto de reformas económicas,
especialmente centrado en torno al problema de
los valles cocaleros. Creo que es un caso común con el tema
boliviano. No nos olvidemos que como telón de fondo hay un problema
adicional, que es el delicado problema de la droga, que termina de
complicar el escenario y claramente le añade la
dimensión criminal, a ojos de Estados Unidos, y
hace que la actitud norteamericana sea de inquietud y eventualmente
de intervención. Por eso los demócratas en América Latina tenemos
una llamada de alerta.
Vargas Llosa acaba de publicar un libro que
muestra este problema que se llama Rumbo a la
Libertad. Él cree, y coincido con su punto de vista, que lo
único que queda es actuar políticamente y enfrentar ideológicamente
al neopopulismo. Esta es una batalla ideológica,
no es de hacer o no una nueva Ley o
Constitución. En Perú cada vez que se había golpe de Estado se cambió
la Constitución y no trajo ningún beneficio a la sociedad.
¿Porqué este neopopulismo le hace
mal a un país?
Lo destruye por completo, porque si tu examinas cuál es en realidad el
peligro que tendría el triunfo de una visión
neopopulista, lo que se verá es el retorno de la
hiperinflación, de las crisis presupuestales cíclicas, de la represión y
nacionalización de la inversión extranjera, lo que lleva al
empobrecimiento permanente y a la profundización
de los niveles de ignorancia y corrupción.
Si tuviera que hacer la caracterización de los riesgos del neopopulismo en
América Latina yo diría que, recubierto en un discurso que pretende
una novedad política, se encuentra el mismo
conjunto de políticas fracasadas que han
caracterizado a nuestros países, que son el mercantilismo, el estatismo,
la irresponsabilidad fiscal, la demagogia.
¿El neopopulismo está en todos los
países tercermundistas?
Mira que esto no pasa en toda América Latina, solo en Sudamérica. En
Centroamérica las manecillas del reloj van en sentido contrario.
Centroamérica ha tenido un proceso de evolución
y desarrollo institucional espectacular. En los
años 80 era el campo de la guerra civil y Sudamérica el de la democracia.
Esto cambió. Mientras Sudamérica va al populismo y a desmontar las
reformas económicas, Centroamérica las
profundiza. En el índice de libertad económica
que publica el Wall Street Journal, el segundo país en esta lista es El
Salvador, primero está Chile. El Salvador hace
10 años vivía una guerra civil de tal magnitud
que no se podía caminar por las calles. Los Sudamericanos, que nos
creemos la divina pomada, no vemos la experiencia centroamericana.
Esta región ha logrado acuerdos supranacionales
destacados en la creación del mercado Común
Centroamericano, que no hemos sido capaces de lograr ni
con el MERCOSUR o la CAN.
No es que América Latina en su conjunto se esté yendo al hoyo,
Centroamérica se encuentra en un proceso de
prosperidad que no había tenido en su historia.
¿Porqué aparece el neopopulismo?
Hay varias razones. La izquierda tradicional, socialista marxista no sabe
que hacer a la caída de la Unión Soviética. Ahí
empieza una reingeniería y un grupo de la
izquierda trata de reconvertirse y busca la ecología para cambiar de
discurso y se convierte en ecólogo. Con eso se marginan del mercado
político y tienen una influencia pequeña. En
América Latina, donde aún los niños se mueren de
tuberculosis, los derechos de las lagartijas y las cucarachas no son
muy importantes, lo que no ocurre en las sociedades ricas. Ahí se
equivocan y este grupo se descoloca.
Otro grupo de la izquierda, a la búsqueda de un nuevo discurso, descubre
lo étnico, inspirado por la izquierda europea.
Creo que hay una conexión directa entre la
experiencia Vasca y Catalana y la aparición el Iberoamérica del mismo
tipo de discurso. Usted cambia vasco, aymara o quechua, y es el
mismo discurso falaz, más falaz en América
Latina que en España.
Es una estrategia de marketing inteligente, porque utiliza y le da
justificación histórica a la lucha de clases y
pretende acelerar la lucha de clases a través de
una justificación histórica. Después de las reformas modernizadoras de los
90, algunas de las que fueron exitosas y otras
no, se da el caldo de cultivo apropiado y ahí
surgen.
-Uno de los conceptos de los que arranca este neopopulismo es que hay
una base que se hace más pobre y unos pocos ricos que se hacen más
ricos. ¿Cuál es su criterio? Tengo serias
dudas. En ensanchamiento de la brecha entre los pobres y los
ricos me parece una falacia. Creo esto porque la única manera de
combatir a la pobreza es aumentando la formación
de capital. Por decreto no se puede combatir a
la pobreza. Hay que desarrollar la formación de capital, eso es lo
que ha pasado en Chile. Los chilenos son menos pobres que hace 20
años.
Para que eso suceda tienes que crecer en una
tasa promedio de 6% al año en los próximos 20
años. Y eso debería ser una meta, un consenso entre los
grupos políticos, hacer que los países crezcan por lo menos al 6%.
Yo no creo en los programas de ayuda social. El
asistencialismo genera clientelismo político.
Tengo dudas que la pobreza lleve al nacimiento del noepopulismo. Este es
un movimiento político ideológico que nace de la
clase media educada, de políticos profesionales,
de académicos universitarios, no es un movimiento
popular. El populismo es una ideología de elite. Al pueblo, por el
contrario, le gustan los dictadores, el pueblo
vota por los caudillos, la mano fuerte,
históricamente hablando. El caso peruano es el más notable con Fujimori.
Inclusive él, estando fuera de la Ley, tiene
un 20% del electorado y encabeza algunas
encuestas. Por eso yo discrepo profundamente de esa hipótesis. Creo
que el neopopulismo no es mayoritario en ninguna parte. Va a la
vanguardia del debate político por su
agresividad y porque la productividad política de los
grupos de izquierda reconvertidos en neopupulistas es mayor que la
productividad política de otros grupos, por la mayor convicción de
tipo ideológica. Es un movimiento de cuadros que
trata de aprovechar algunas coyunturas desde una
visión nihilista, ávida cuenta que, como lo discutíamos,
postulan la desintegración del Estado tal como ha surgido en
Sudamérica. No tienen ningún problema en
agudizar las contradicciones sin ningún sentimiento
de culpa. Al final lo que quieren es la destrucción de este Estado
y la aparición de otro sobre base étnica. Es un
proyecto político totalmente novedoso, y eso
explica el desconcierto de los grupos políticos tradicionales que no han
sabido reaccionar y que han perdido la
vanguardia del debate ideológico. No hay que
confundir la popularidad de estos grupos, que sencillamente están con la
cancha libre, pues nadie hace nada porque no saben como
enfrentarlos.
Creo que la izquierda ha renacido en el discurso neopopulista, la peor
izquierda, la tradicional, la vieja reaccionaria, antimodernizadora.
La izquierda en América Latina, cuando cae la
Unión Soviética, tuvo dos posibilidades, o
evolucionaba como en Chile o regresionaba. Y lamentablemente en América
Latina ha pasado esto último y se ha reproducido en un discurso
neopopulista intolerante, agresivo y
antidemocrático. Es difícil anticipar donde nos llevará
eso, porque los caminos no son fáciles. Me temo que las
confrontaciones de la década de los 70 y
principios de los 80 van a volverse a producir.
Parece que de la otra parte hay
una falta de liderazgo
Yo no soy un adepto a la teoría de la conspiración. Algunos dicen que
Fidel Castro está detrás de esto, en el intento
de crear malestar a Estados Unidos en la región
y que el "Comandante Chávez" es uno de sus instrumentos.
Probablemente algo haya de cierto, pero las
cosas no se hacen sin dinero. Pero el tema es
más complejo que esto, pues algunas ONG´s colaboran sin
quererlo y no entienden que esto no respeta el Estado de Derecho.
Lo que sí tengo claro es que única manera de
detenerlo es combatiendo políticamente.
Los distintos grupos sociales que creemos en
el Estado de Derecho y la Libertad, tenemos
que actuar de manera decidida. Creo que este es un debate
ideológico que tiene que producirse,
porque subsecuentemente del debate ideológico
vendrá la acción política. En este momento el
neopopulismo está solo en la cancha y creo que
ese es el problema.
Perfil.-
Enrique Alberto Ghersi es Abogado, Magister en Derecho Civil y ha
realizado un Doctorado en Derecho en la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos; además es Periodista. Fue
Diputado de la Nación por el Departamento de
Lima (1989-1990); Miembro de la Comisión Bicameral de
Presupuesto del Congreso de la República del Perú; Miembro del
Comité Ejecutivo y Presidente de la Comisión
Nacional de Ideología, Movimiento Libertad; Asesor del Ministro de
Industria, Turismo e Integración de su Perú.
Investigador Principal del Instituto Libertad y Democracia, Catedrático
universidades tanto dentro como fuera de Perú,
Corresponsal de la Revista "Reason" (California); y miembro de
destacadas sociedades académicas entre las que cuentan la
International Society for Individual Liberty.
San Francisco; Sociedad Geográfica de Lima; Royal Economic Society.
Londres; Comité de Investigación de la
Sociología del Derecho del Instituto Internacional para la Sociología
Jurídica; de la Mont Pelerin Society; American Law and Economic
Association, entre otras.
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