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Cambio
Gramsciano.
Rubén Mundaca Morales
Este artículo es muy importante para entender la crisis de Bolivia
generada- según el autor- por el uso del método gramsciano por parte de
élites burguesas de poder del occidente, que utilizan a los movimientos
sociales para mantener su poder.
Entre los críticos al marxismo con mayor influencia en la sociedad
moderna se encuentra el Italiano Antonio Gramsci. Sus leffere dal
carcere (cartas de la prisión), escritas mientras estaba en la cárcel
condenado a 20 años por un tribunal fascista, explican el fundamento de
sus teorías.
Resumiendo, Gramsci propone la "teoría de la praxis" o "Historicismo
absoluto": La historia solo se entiende con el método dialéctico. El
Marxismo solo puede concebirse como una teoría de la praxis o
transformación de una sociedad mediante el acceso al poder de una clase
o grupo social emergente o "hegemonía". El grupo social es primero
hegemónico y luego dominante.
Gramsci entendió esto durante su estadía en la Unión Soviética, donde
noto la falta de amor que los propios trabajadores tenían al estado que
era el "paraíso del proletariado", el cual se mantenía solamente
mediante el terror y las masacres llevadas a cabo tanto por Lenin como
por Stalin. Noto también que el comunismo no accedió al poder en la
Unión Soviética (ni en China y en ninguna otra parte del mundo) por la
voluntad de los trabajadores, sino mediante un golpe de estado
orquestado cuidadosamente y consolidado por una atroz guerra civil. A
diferencia de Lenin o Stalin, Gramsci reconoció que ello se debía a que
los campesinos y trabajadores no son revolucionarios (como comúnmente se
cree) y en realidad no desean la destrucción del orden existente, sino
una mejora sustancial del mismo. Usualmente y mas que consideraciones de
clase social, para el trabajador son mas importantes asuntos como el
amor a Dios, la familia y el país.
Hombre brillante, Gramsci concluyo que los métodos estalinistas no
serían exitosos en las sociedades occidentales. La violencia y la
revolución generarían una fatal reacción contra el movimiento comunista.
Por ello y en vez de desilusionarse, durante su prisión analiza como la
" sociedad capitalista burguesa" funciona y como puede ser tomada
pacíficamente y dominada a través de un cambio sistemático de sus ideas
y valores. Percibió que en las sociedades occidentales, lo que mantiene
unido a gobernantes y gobernados son las instituciones clásicas: la
familia, la escuela, la sociedad civil y sus organizaciones.
Lo que los revolucionarios gramscianos tienen que construir es una
contra "hegemonía" liderizada por intelectuales operativos en diferentes
áreas culturales, intelectuales que ejerzan un papel de constructores,
organizadores, «persuasores permanentes» y no simples organizadores. Su
misión principal es la de cambiar el consenso popular, cambiando la
forma como las instituciones trabajan y son vistas. El éxito consistirá
en permear la sociedad con un nuevo sistema de valores, creencias v
moralidad, descalificando los valores fundados de la sociedad, Por
ejemplo: los fundamentos de la familia se los debilita promoviendo con
argumentos "racionales" la equiparación del matrimonio homosexual con el
matrimonio heterosexual. La iglesia se la descalifica mediante la
crítica a partes negras de su historia y a los actos de algunos de sus
sacerdotes, la autoridad del estado se hace tambalear mediante actos en
los que el estado se ve cohibido de utilizar su derecho a represión en
defensa de la sociedad (bloqueos de caminos, marchas, huelgas) etc.,
todo ello instrumentalizado mediante el control o influencia de los
intelectuales operativos sobre iglesias, colegios, universidades,
periódicos, revistas, televisión, radio, Internet, literatura seria,
música, artes visuales, etc.
Este método, operativamente, reconoce tres fases básicas: PRIMERA: Se
introduce la SOSPECHA hacia personas o instituciones. Todos son
sospechosos excepto nosotros, que defendemos al "pueblo". SEGUNDA: Se
ponen en relevancia las FALLAS de las personas o instituciones atacadas,
minimizando sus logros. TERCERA: Estas fallas, al recibir masivas
criticas y publicidad desproporcíonadas, CONFIRMA LA SOSPECHA, lo que
hace nacer, posiciona y promueve el deseo del CAMBIO hacia la
institución 0 persona cuestionada, lo que deja el campo expedito a los
atacantes y pone en entredicho el derecho de los lideres a gobernar de
acuerdo a las formas aceptadas. Para descalificar, se utilizan palabras
como "racista", "oligarca", "intolerante", "sexista". Por ejemplo,
cuando un gramsciano te dice "intolerante", en realidad te esta diciendo
que "debes aceptar nuestros valores y no discutirlos".
El objetivo final es por supuesto tomar el poder artificialmente
deslegitimado para legitimarlo con su presencia como abanderados de los
nuevos valores, usando la democracia como uno de sus instrumentos,
aunque el objetivo final es el comunismo. En otras palabras, se trata de
parasitar la Democracia y sus instituciones fundamentales para
envenenarlas desde adentro, destruyéndolas para sustituirlas con valores
e instituciones marxistas, con el consentimiento de la población. Esta
visión se acerca a lo que describió Aldous HuxIey en su libro Brave New
World: "un estado totalitario realmente eficiente será aquel en el que
su cúpula ejecutiva y ejercito de directivos controlen una población de
esclavos que no tengan que ser obligados, porque aman su servidumbre".
Seguramente todo lo dicho le es familiar pues es identificable en muchos
sucesos del quehacer político nacional. En este contexto, no son
casualidad los bloqueos, el descrédito de instituciones como el congreso
y el poder ejecutivo (con un poco de ayuda por parte de ellos mismos).
Otra gran estrategia exitosa propuesta por Gramsci es aquella en la que
emplaza a los comunistas a poner de lado sus prejuicios de clase en su
lucha por el poder, buscando ganar elementos entre las clases burguesas,
principalmente a los hijos mas educados, en un proceso que llamo Ia
absorción de las elites de la clase burguesa". Ganando a los brillantes
jóvenes de la burguesía (escribió Gramsci), resulta en la decapitación
de las fuerzas
antimarxistas y su reducción a la impotencia, pues los padres no podrán
contender con sus hijos. Una vez tomado el poder, el objetivo es
controlar la mayor cantidad de medios de comunicación a fin de
uniformizar los valores de la sociedad para que acepte de buen grado las
propuestas e imposiciones marxistas.
Una de las grandes victorias gramscianas en Bolivia es haber convencido
al país de que necesitamos refundarlo mediante una constituyente, a fin
de incluir a los indígenas y sectores excluidos. No presentan argumentos
de apoyo a esa afirmación. Es mas, si revisamos las leyes bolivianas,
notamos enseguida que el excluido es el ciudadano común, mientras los
grupos originarios y campesinos cuentan con una serie de privilegios (TCO´s,
dotación gratuita de tierras, "justicia comunitaria", etc.). La
exclusión del campesino y del indígena no se da por falta de derechos,
sino por falta de ejercicio pleno de los mismos. Pero una vez lograda
posicionar la idea de una constituyente, la agregación de otras
posiciones que interesan a los marxistas es una consecuencia lógica.
Así, por mas que la constitución tenga muchas partes que son avanzadas y
dignas de mantener, al calificarla machaconamente de mala poniendo como
ejemplo una parte de ella, posiciona en la gente la idea de que TODA la
constitución es mala "porque fue hecha para favorecer a las clases
privilegiadas y trasnacionales", con lo que refuerza la idea que la
constitución debe ser echada a la basura. Esto abre el camino a una
nueva constitución sobre bases y valores marxistas.
El gran problema que tuvieron los dirigentes gramscianos es que, a la
par de la decadencia de la parte occidental de Bolivia, surgió en forma
natural una nueva "hegemonía" en el oriente Boliviano, basada
principalmente en la economía. Para ser mas preciso, basada en una forma
de producción de tipo "societario" afín con el modelo capitalista de
creación y acumulación de riqueza. Cuando menciono la forma de
producción de tipo societario me remito a la diferencia clásica que en
sociología hacia Ferdinand Tonnies: una sociedad de tipo societario ,
con estructura que tiende a la modernización e industrialización,
indicando una asociación basada en el contrato y relaciones determinadas
por la división del trabajo; en contraposición a una sociedad de tipo
"comunitario", tradicional y agrícola, basada en vínculos de parentesco
(ayllu) y participación de idénticos valores (muchos señalan que una
sociedad de tipo "societario" no es mejor que una de tipo "comunitario"
y que son simplemente, diferentes, pero no han podido dar un solo
ejemplo de una sociedad "comunitaria" exitosa en la acumulación de
capital o riqueza, aunque es mas apta para la sobrevivencia en caso de
amenaza).
En una sociedad con estructura de producción capitalista, el discurso
marxista no es bienvenido, por ello los gramscianos se hicieron fuertes
en el occidente en decadencia, mucho mas permeable a sus propuestas y
donde les resulto mas fácil posicionar a sus intelectuales en los medios
de información, a fin de realizar el trabajo de formación de opinión,
critica a instituciones y valores establecidos, etc. Pero Santa Cruz se
resistió y conciente o inconscientemente percibió la amenaza a su
sistema de producción y cerro filas abanderándose en la causa
democrática de inspiración Tocqueviliana que establece que la democracia
es el gobierno de las leyes, no de los hombres. Como para los
gramscianos es imprescindible subvertir la ley para poner en duda la
autoridad del gobierno y las instituciones a fin de promover un nuevo
orden marxista, el choque es inevitable.
Lo bueno de esto es que los propios gramscianos ‑ pese a que al interior
de Bolivia tratan de vender la idea del Ayllu como modelo idealizado de
sociedad y revalorizar al indígena occidental revalorizando al inca y su
imperio reconocen (por boca del propio Álvaro García Linera, principal
dirigente gramsciano en Bolivia) que el modelo societario altiplanico es
un callejón sin salida, que solo conduciría al aislamiento y a mas
pobreza. Dicha revalorización la hacen por motivos de estrategia, pues
el campesino altiplanico Aymará o Quechua necesita creer en la grandeza
de su pasado, para así creer que esa grandeza y bienestar le fue
arrebatada por los invasores españoles y así odiar a los cruceños,
oscuramente identificados como descendientes de aquellos españoles. Por
supuesto, nadie les dice que el Inca fue un tiranuelo que masacro
pueblos enteros (entre ellos a los Aymaras, a los que baño en sangre) y
los exploto y esclavizo tanto o mas que los Españoles. Se hace énfasis
en que los españoles se robaron todas las riquezas de Potosí, cuando en
realidad explotaron un cerro que entonces formaba parte del territorio
de España, por lo que no podían robarse a si mismos. Pero esa es otra
historia, en la que el cruceño tuvo poco o nada que ver.
Como sea, el surgimiento de Santa Cruz les ha creado a su vez una
contra‑hegemonía que están determinados pacientemente a destruir, pero
no les será fácil. La propuesta de Autonomía complica y retrasa la
consecución de este objetivo, pues en vez de vencer un solo enemigo,
tendrá que "hegemonizar" a nueve departamentos,
Entendamos bien: la gran relevancia de Gramsci descansa en su método,
que es una herramienta que se ha mostrado muy efectiva en la toma del
poder. Como toda herramienta, puede ser utilizada para el bien o para el
mal. Puede ser utilizada para conseguir y acelerar cambios necesarios en
una sociedad, pero también por ambiciosos y oportunistas para conseguir
el poder.
En Bolivia no se han privado de aplicar ninguna receta gramsciana,
incluso si esta causaba la paralización, el caos y miedo del país entero
y el sufrimiento de miles, lo que dice muy mal de los objetivos que
buscan quienes hoy aplican sus métodos, por lo que hay que estar
prevenidos y estructurar rápida y pacientemente una contra‑hegemonía que
defienda, la democracia. Esta lucha no solo se da en Bolivia, sino en el
mundo entero. "La Democracia en
América" de Alexis de Toccqueville y las "Cartas de la prisión" de
Antonio Gramsci son los dos gigantes ideológicos que se enfrentan en el
siglo XXI. Hasta ahora, los gramscianos han ganado muchísimo terreno
pues mientras los partidos políticos democráticos juegan al póquer, los
gramscianos juegan al ajedrez. Pero, ¿Qué pasa si advertimos a la gente
y les enseñamos a reconocer su estrategia y sus fines? Después de todo,
Democracia es también libertad de elección y esta no existe si los
electores no cuentan con la información precisa para tomar sus
decisiones con plena conciencia y sin manipulaciones. La batalla recién
empieza.
Santa Cruz, 03 de noviembre de 2005
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