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BOLIVIA:CONSTRUYENDO UN PROYECTO NACIONAL DESDE LAS REGIONES
Ovidio Roca Avila
EL DESENCANTO POR LA DEMOCRACIA
La revolución de las comunicaciones nos acerca a las imágenes del mundo
desarrollado y hace crecer nuestras necesidades y expectativas de vida.
Expectativas que chocan con la precaria realidad económica del país y esto
lleva a la desilusión por el progreso, a la desesperanza y a la idea de
que el desarrollo nos dejó de lado; y como respuesta surge la ilusión de
que el pasado fue mejor y así queremos volver al modelo, estatista,
distributivita; queremos volver a Comibol, a YPFB, al mítico kollasuyo
donde la jerarquía inca, el jilakata sindical y los políticos medraron
durante años hasta quebrarlas. Estatizaremos los bienes de los ricos y las
empresas trasnacionales y repartiremos esa riqueza al pueblo?, o entre los
del partido como en la URSS?, o entre los jefes del sindicato?, o
volveremos al Collasuyo donde el Inka y su sequito definían el trabajo y
la distribución en forma despótica.
Presos de esta incertidumbre y desencanto, los bolivianos nos movemos sin
un proyecto claro y peor aún anclados en el pasado y en nuestras
frustraciones nacionales. No terminamos de entender que la riqueza se crea
cada día como fruto de la innovación, añadiendo valor en las cadenas
productivas. Que en lugar de lamentarnos debemos usar nuestras energías
para que con optimismo, alegría y dejando de lado actitud encuevada y
mendicante del proyecto centralista fallido proyectemos nuestro futuro
como departamentos productivos y como país. Tenemos experiencias propias y
ajenas de que el camino de la confrontación es estéril, el camino de la
lucha étnica es estùpido, la vuelta al estatismo y al ayllu es
antihistórica.
Por esto mas allá de las visiones, estatista, populistas e indigenistas
excluyentes que propone el neofascismo indígena, lo que se busca como
alternativa desde las regiones y en la visión del país productivo, es una
forma de acercar intereses en procura de ganar juntos, pues lo que al
final quiere la gente es progresar, mejorar su calidad de vida y disfrutar
de paz y mayor libertad. Finalmente sabemos que la gente se une en
proyectos compartidos y de largo plazo cuando integra intereses comunes.
DIFERENTES VISIONES Y TEMAS A CONCERTAR PARA LOGRAR EL DESARROLLO
Para proyectarnos al futuro debemos concertar un proyecto de país
unitario, de todos y para todos, tomado como punto de partida la
democracia, la libertad y el respeto a la Declaración Universal de los
Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Este proyecto debe reconocer que
cada Departamento tiene visiones y modalidades particulares para encarar
su estrategia de desarrollo, las que son producto de su historia y
cultura.
Los siguientes son algunos temas de preocupación de los sectores y
regiones que apuestan por la democracia y la economía de libre mercado y
sobre los que es necesario trabajar y concertar, pues constituyen
principios ideológicos y de acción para nuestro desarrollo sostenible:
Confianza en el individuo: Necesitamos promover una
ideología o doctrina del progreso, basado en restituir la fe en el
individuo, en su capacidad de progresar, de lograr el éxito. Una sociedad
de emprendedores con propuestas productivas, que generen oportunidades,
ganancias, trabajo, donde el reconocimiento social sea volcado al
innovador al productor.
Autoestima: La autoestima y el orgullo de pertenencia es
importante como ingrediente de la confianza y seguridad en si mismo. Ante
la ausencia de la autoestima nacional se empieza a construirla desde las
regiones.
Trauma imperialista: La frustración por el saqueo minero de
Potosí, y la perdida de la costa del Pacifico, hace que sectores y
regiones sustenten el temor de que todos vienen a saquearnos, son
imperialistas, explotadores y que debemos proteger nuestros recursos
naturales estatizándolos, pues allí esta la riqueza del país.
Cultura estatista: Fruto del incario, la revolución nacional
y el interés de los sindicateros de recuperar antiguas prebendas, hace que
sectores y regiones sustenten una ideología estatista y preconceptos de
las épocas preindustriales sobre temas estratégicos del manejo de nuestros
recursos y de nuestro relacionamiento internacional.
Desconfianza con los vecinos: Algunos sectores y regiones
consideran que los vecinos y especialmente Chile, son culpables de
nuestros problemas. No percibimos que Chile es un país con el cual si
sabemos negociar sin complejos y con la idea de ganar - ganar, puede ser
un excelente socio, pues requiere y nosotros de ellos, una inmensa gama de
bienes y servicios.
La propiedad: Mientras unos proponemos la propiedad privada
como base de la ciudadanía, una sociedad de propietarios, donde la
propiedad conseguida legítimamente es protegida y respetada, otros creen
en la propiedad colectiva, pensando en la tradición incaica o soviética.
Idea socialista que es rescatada por los indigenistas en un tiempo
histórico y tecnológico diferente.
Precios subsidiados: Los precios deben ajustase al mercado
libre para evitar la escasez; la economía debe reactivarse y mejorar para
que los ingresos de las personas puedan acompañar las elevaciones de
precios en el mercado.
La Tierra: Algunos grupos no consideran a la tierra como un
factor de producción, como capital y como bien transable. De esta manera
cometen un crimen contra la economía de los mas pobres, los pequeños
propietarios rurales y los indígenas, que han sido condenados por leyes
anacrónicas a no constituir un capital con sus tierras, pues han decidido
por ellos, que son inalienables, indivisibles, imprescriptibles,
invendibles. La titulación y el catastro ágil y barato de las parcelas
urbanas y rurales, cumpliendo a rajatabla la ley, y logrando que las
tierras se manejen en base a disposiciones comerciales civiles, permiten
que se conviertan en capital y riqueza para sus propietarios.
Recursos naturales no renovables: Son propiedad del Estado y
bajo condiciones de manejo pueden ser otorgados en concesión para su
aprovechamiento, sujeto al pago de regalías y e impuestos en condiciones
competitivas en el ámbito internacional.
PROYECTO NACIONAL DESDE LOS DEPARTAMENTOS.
Nuestro desafío, vista la constituyente, es el de construir un proyecto
nacional en el que cada departamento en forma autónoma, elige sus
autoridades ejecutivas y legislativas y empieza a proyectar su futuro
desde su propia visión y potencialidades.
Es un proyecto local – global, que se integra al desarrollo de la
humanidad y que en su estrategia económica busca vincularse comercial y
logísticamente con polos de desarrollo del mismo país, de los países
vecinos y de cualquier lugar donde exista una posibilidad de negocios y
alianzas. Es un proyecto productivo basado en la industrialización,
inicialmente de nuestros recursos y productos competitivos, los que
integrados a la cadena de valor aseguran la prosperidad.
Es un proyecto basado en las Autonomías Departamentales, dentro de un
estado unitario, consolidando espacios autonómicos competitivos que
otorguen igualdad de oportunidades, ley, justicia y escuelas iguales para
todos y que despiertan el potencial cultural, organizativo y económico de
cada uno de los habitantes.
Cada uno de los Departamentos autónomos, con estrategias específicas y
diseñadas en cada área productiva, se proponen crear ambientes atractivos
para atraer capitales y emprendedores. Contando con las condiciones de
seguridad jurídica y espíritu de progreso, los emprendedores, empresarios,
artesanos, comerciantes, tendrán las condiciones para desarrollar una
actividad productiva, usando eficientemente los recursos naturales,
culturales, paisajísticos, habilidad de la mano de obra, e integrarlos en
cadenas productivas, impulsados por la visión y potencialidad de los
emprendedores, pues ellos y no el Estado, son los que al final construyen,
crean oportunidades y generan trabajo y producción.
Los Departamentos en base a su visión de futuro y en el marco de sus
competencias autonómicas, diseñan su propia estrategia de desarrollo y de
vinculación: construcción de infraestructura, licitaciones y concesiones
de carreteras, puertos fluviales, ferrocarriles, aeropuertos, sistemas de
comunicación que nos comuniquen y acerquen a los mercados y alianzas
estrategias con los mismos.
Es necesario recordar que en los años de 1900 los cruceños y benianos
navegaban los ríos amazónicos desde el Puerto desde Cuatro Ojos hasta
Guayaramerin, luego nos olvidamos de los ríos y de su navegación.
Necesitamos Puerto Busch; el río Paraguay y el río de la Plata deben ser
los caminos que nos lleven al mar. Necesitamos rápidamente un puerto en el
río Yapacaní, en punta rieles o desde donde sea navegable y navegar
llevando gas y trayendo productos por esas vías naturales del Mamoré y del
Iténes, olvidadas de nuestra geografía fluvial.
Los emprendedores de cada región necesitan negociar directamente con todos
los mercados, internet de por medio. En el mundo actual, ínter ligado y
globalizado los contactos son directos, ahora el papel del Estado - Nación
es cada vez menos relevante, el siglo XXI es el tiempo de las regiones de
los polos regionales, ahora no se trata de negociar con Brasil, sino de
hacerlo con San Pablo o Curitiba y mejor con una empresa de San Pablo o de
Los Ángeles o Hong Kong
Cada una de los departamentos debe armar su red de “agregados comerciales”
y no en la capital de los países sino donde esta el comprador, allí deben
vender productos y también la región y atraer emprendedores y socios para
hacer negocios conjuntos
Los servicios sociales: No funcionan y son caros, estos deben ser
cooperativizados y privatizados. La salud y la educación deben ser un
servicio a favor de las personas y no de los sindicatos. Una forma es que
cada ciudadano contando con los requisitos básicos pueda contar con “un
bono educacional” para llevar a sus hijos a la escuela que les de el mejor
servicio y pueda cambiarse de establecimiento si la educación no es
adecuada, así la enseñanza y las escuelas se hacen competitivas, lo mismo
en la salud. Una enseñanza que es diseñada en cada región y con énfasis en
la formación técnica y productiva.
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