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Estamos cayendo al abismo

José Guillermo Justiniano


Lo que no se quería que suceda, pero que estaba dentro de lo previsible, está sucediendo en el sentido que la confrontación nacional está en proceso a través del órgano que debería servir para buscar un nuevo pacto nacional, en este caso la Asamblea Constituyente. Esta confrontación nos está llevando de manera irreversible al abismo si no se serenan los ánimos y se busca el consenso para seguir adelante de manera civilizada y democrática.

El Gobierno tiene una lectura equivocada respecto del peso específico de Bolivia en el mundo y también de lo que está sucediendo en el país, las reservas de gas y el triunfo mayoritario en las elecciones no son una licencia para hacer cualquier cosa. En el primer caso, parece existir el convencimiento que Bolivia y su Gobierno pueden hacer en el mundo lo que crean conveniente basados en las reservas de gas, en su triunfo contundente en las elecciones y por tener un Presidente indígena a cargo del país.

Esa convicción está haciendo cometer muchos errores de apreciación en el campo de las relaciones internacionales, en las relaciones con los Estados Unidos de América y el Brasil principalmente y especialmente en el tratamiento del tema de la nacionalización de los hidrocarburos.

La apreciación que el cono sur de Sudamérica está sedienta de gas y que Bolivia es el único país que puede resolver esa necesidad pidiendo lo que quiera es una lectura equivocada. Asimismo las condiciones establecidas en el Decreto Supremo de la Nacionalización que serán asumidas por las empresas que invirtieron en Bolivia sin reacción y sin resistencia, es otro error de visión estratégica.
Por ello entre otras cosas es que el proceso está estancado. Lamentablemente para nosotros, Bolivia es un país marginal que no asusta a nadie y menos con la tesis que un eventual país socialista en el centro de Sudamérica será el foco de irradiación de la revolución. Somos casi insignificantes en la geopolítica mundial y asustamos más a nuestros vecinos más por la gente y la droga que sale de Bolivia al mundo que por la exportación de gas o de la revolución socialista o indigenista. En ese contexto la estrategia de lograr nuestros objetivos en el campo de los hidrocarburos a la fuerza considerando que tenemos la sartén por el mango es una ingenuidad descomunal.

En el ámbito interno el MAS consiguió escasamente 51% de votación en la votación para los constituyentes, el Sí por las autonomías se acercó al 50%, cuatro departamentos del país se pronunciaron por el Sí para las autonomías, las últimas encuestan muestran una caída de 20% del apoyo al Presidente con tendencia decreciente, la conformación de la Constituyente no otorgó al MAS el control de los dos tercios de la misma.
Todo esto muestra que cifras más o cifras menos el país se encuentra dividido en dos visiones que son aparentemente contrapuestas y que necesitan articularse en una visión común aunque sea mínima, no se los puede ignorar diciendo que son oligarcas o de Podemos. De nuevo las falsas lecturas sobre lo que pasa en el país está llevando al Gobierno a cometer errores garrafales.
El MAS representa a parte importante, pero parte al fin, de todo el país y por ello pretender imponer por la fuerza una de esas visiones en un sistema democrático no es viable. No es posible aprobar una Constituyente como quiere el MAS si no se recurre a métodos antidemocráticos en el sentido de atropellar la Constitución, la ley de Convocatoria a la Constituyente y el Reglamento de Debates de la Cámara de Diputados.

No se está discutiendo el capricho del Gobierno versus el capricho de la Oposición, se está discutiendo si lo hacemos por la vía democrática o por el autoritarismo antidemocrático.
Lamentablemente todas las actuaciones recientes del Gobierno nos llevan a concluir que eligió, por ahora, el camino de atropellar el sistema democrático.

Este camino nos precipitará al abismo, no se trata de ver quién se impone en el corto plazo, lo grave es que se crearán las condiciones para vivir en un país completamente dividido con un rediseño institucional surgido de la imposición antidemocrática con todos los peligros que eso puede significar.



 


 

POR EL MOVIMIENTO NACIÓN CAMBA DE LIBERACIÓN

(ñane Retâ ... ojuhu porâve hague ojupe)

M.N.C-L 2000-2008